El pasado 5 de enero en momento cuando se instaló el Parlamento regional, tal como lo dispone la Constitución Bolivariana de Venezuela, el Gobernador del Edo. Sucre, recién sacado de las elecciones del 21 de noviembre, acabó con la luna de miel, que hasta entonces había mostrado a los periodista, cuando se le preguntó acerca de sus propuestas de los primeros 100 día de gestión; y respondió de manera altera y grosera, no propia de un gobernante mesurado, ecuánime y ponderado, sino, que como dicen los mexicanos, soltó la sopa al estilo Jalisco:

