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Análisis petrolero y energético del 20 de octubre de 2026, por Luis A. Pacheco y Matías J. Szabo

Luis A. Pacheco y Matías J. Szabo

 

La geopolítica y el nuevo balance energético.

Los mecanismos de planificación y ejercicio de presiones geopolíticas y militares han generado situaciones ambiguas e inesperadas que han puesto al presidente Trump a hacer malabares con múltiples escenarios.

Las guerras asimétricas, las sanciones económicas, el uso de drones y los ciberataques han modificado la dinámica geopolítica que hasta hace poco se consideraba convencional. Estas interrelaciones multidimensionales que empiezan a emerger erosionan el poderío militar y económico de las grandes potencias mundiales, para las cuales derrotar al oponente puede significar ahora un jaque para sí mismas. Estados Unidos, Rusia, China y la Unión Europea son ejemplos vivos de esta metamorfosis.

Las relaciones entre quien produce y quien consume energía son, en gran parte, responsables de esta nueva dinámica. Las fricciones generan disrupciones que pueden, y de hecho han afectado, el suministro y la cadena  de distribución de los hidrocarburos, sometiéndolos a procesos de cambio  vertiginosos.

Los mecanismos de planificación y ejercicio de presiones geopolíticas y militares han generado situaciones ambiguas e inesperadas que han puesto al presidente Trump a hacer malabares con múltiples escenarios.

En este contexto, los últimos días han estado marcados por una volatilidad extrema en los precios de la energía (hoy, casi la norma) y por una intensa actividad diplomática y militar. La confluencia de la guerra abierta entre Estados Unidos-Israel e Irán y la peligrosa actividad bélica entre Arabia Saudita y los hutíes de Yemen en Oriente Medio, sumada a la ruptura de la supuesta tregua energética en la guerra de Ucrania y al deterioro de las relaciones Trump-Zelensky, mantiene restringido el suministro global de hidrocarburos, disparando especialmente los precios mundiales del diésel.

Por otro lado, Venezuela, investida como la gran esperanza para contribuir al rebalanceo de las dependencias regionales, dista aún mucho de capitalizar las grandes oportunidades que se han tratado de instrumentar bajo una fuerte tutela norteamericana; el tráfico de influencias, la opacidad y los dudosos manejos administrativos fracturan lo que debería ser la base de lanzamiento de la recuperación.

Venezuela

Política

A diferencia de las muchas actividades desplegadas en el ámbito de la apertura petrolera en septiembre y principios de octubre, parece que esta semana el entusiasmo se ha diluido, presumiblemente debido a las crecientes complejidades políticas, tanto en las relaciones tuteladas como en la política interna del país. La decisiva reaparición de María Corina Machado ha puesto el acento en varios temas nacionales, asociados a los planes de la administración Trump, que la líder venía esquivando diplomáticamente.

En una extensa entrevista en The New York Times, Machado denuncia su exclusión de los diálogos clave sobre el futuro de Venezuela.  Además, María Corina Machado (MCM) afirmó que el nuevo socio petrolero de Washington en Venezuela, Alejandro Betancourt, era responsable de una “corrupción obscena” y que no lo consideraría un socio comercial viable si ella asumiera el poder.

Es la primera vez que Machado opina sobre los diálogos promovidos por la administración Trump y sobre Betancourt, quien forma parte del publicitado “Mega Deal” petrolero, que, a estas alturas, no deja de ser más que un unicornio. El gobierno interino de Delcy Rodríguez seguramente festeja el distanciamiento de MCM con el presidente Trump, quien aún no ha reaccionado a la entrevista del New York Times.

Coincidentemente, la Audiencia Nacional de España  comenzará a juzgar, a partir del lunes, a ciudadanos venezolanos, incluidos dos exviceministros, Nervis Villalobos y Javier Alvarado, por supuesto blanqueo de capitales y corrupción en la trama de sobornos a funcionarios en Venezuela. Javier Alvarado, en Corpolec, fue presuntamente  instrumental en la adjudicación opaca de contratos a la empresa de Alejandro Betancourt.

La atención del gobierno interino se desvió de la economía al ámbito político, en respuesta a las demandas norteamericanas de apresurar la depuración del sistema, lo que potencialmente incluye neutralizar y/o entregar a las autoridades estadounidenses a las personas señaladas por delitos y con recompensas por su captura. En este contexto, no fue sorpresa que el Departamento de Justicia de EE.UU. levantara las sanciones que pesaban sobre Jorge Rodríguez, tal como había hecho anteriormente con su hermana, la presidenta interina, quienes están designados a liderar “la depuración”.

La mesa de negociación entre la Asamblea Nacional 2015 y la Asamblea Nacional 2025 se reunió en Caracas y aún no se conocen los resultados de esta tercera ronda de conversaciones; además, trascendió que la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) quedó prevista para enero de 2027.

El jurista José Ignacio Hernández, en su artículo “10 pasos para crear una república duradera”, sostiene que la legitimidad de unas elecciones requiere integridad electoral y un contexto institucional que garantice la independencia del árbitro, la separación de poderes y el respeto a los derechos políticos, sin inhabilitaciones arbitrarias. En su escrito, Hernández enfatiza la importancia de contar con las instituciones adecuadas durante el periodo poselectoral y rechaza la idea de que la relación entre democratización y estabilización sea de carácter rival y, por el contrario, sostiene que la estabilidad política y económica es complementaria.

Economía

Delcy Rodríguez, como presidenta encargada, y el vicepresidente de Economía, Calixto Ortega, han modificado su estrategia internacional. El 14 de octubre en Bangkok, en el marco de las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, Ortega presentó su estrategia económica de cuatro pilares, que según sus declaraciones fue preparada durante seis años (los mismos 6 años en los que la inflación subió a niveles estratosféricos), enfocada principalmente en el desarrollo e ingresos de las industrias extractivas de hidrocarburos y minería; aprovecho Ortega para no muy sutilmente culpar a las sanciones estadounidenses de todos los males. A su vez, el FMI actualizó sus previsiones para Venezuela, estimando una expansión del PIB del 5% en 2026 y del 7% en 2027. De modo que, mientras el país se encamina hacia una aparente etapa de crecimiento, el gobierno interino considera que puede mantener el gasto público restringido.

Apertura petrolera 

El proceso de flexibilización y privatización de facto de la industria energética, que venía acelerándose, aplicó los frenos esta semana, posiblemente porque los problemas políticos acapararon  la atención del  gobierno; además, si lo que el gobierno dice es cierto, poco queda de contratos por anunciar.  La excepción a este letargo fue el anuncio del presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Héctor Obregón, el 16 de octubre, que confirmó la entrada en vigor plena y el funcionamiento del Mega Acuerdo petrolero con el gobierno de EE.UU., sin haber echado luz todavía sobre los elementos que han sido cuestionados de ese acuerdo ni haber tratado de conciliar las inconsistencias entre los supuestos actores de ese acuerdo. Posiblemente, la cercanía de las elecciones de mitad de período en EE.UU. haya forzado este anuncio.

En la reciente Asamblea anual de Fedecámaras (9 de octubre), la directiva de PDVSA y el ejecutivo nacional ratificaron que ya se han suscrito 61 contratos petroleros bilaterales definitivos y que se mantienen 44 contratos adicionales en fase final de negociación. La meta del Estado es sellar los 105 acuerdos antes de que termine diciembre de 2026; aunque solo una treintena han sido anunciados públicamente. En todo caso, PDVSA proyecta cerrar el año alcanzando la meta de 1,3 MMBPD; a solo dos meses del fin de año, es muy probable que este pronóstico corra la misma suerte que todos los pronósticos presentados anteriormente por las autoridades durante los últimos 25 años.

Las operaciones petroleras

En los campos de producción se ha observado la presencia de taladros de perforación y de reparación de pozos; sin embargo, las unidades no parecen estar operando, sino que se encuentran en actividades de armado y a la espera de permisos o instrucciones.

La producción se situó en 981 mil barriles por día (Mbpd) de crudo y 25 Mbpd de condensado. La producción de crudo se distribuyó geográficamente de la siguiente manera:

*Occidente: 281

*Oriente: 111

*Faja del Orinoco: 589

*Total: 981

Chevron produjo 275 Mbpd, mientras que Maurel & Prom y Repsol produjeron 37 Mbpd y 40 Mbpd, respectivamente. En la Faja del Orinoco, PetroCedeño (NABEP) produjo 45 MBPD; PetroSinovensa, 93 Mbpd; y PetroMonagas, 92 Mbpd. La producción total de NABEP (occidente y oriente) se situó en 155 Mbpd. Las operaciones propias de PDVSA representan solo el 12% de la producción total.

Las refinerías nacionales procesaron 266 MBPD de crudo y productos intermedios, y produjeron 77 MBPD de gasolina y 74 MBPD de diésel. La refinería de Cardón, en el occidente del país, continúa en proceso de arranque y aún no opera a los niveles previos al último accidente.

El Complejo Petroquímico de José mantuvo su nivel de utilización en el 73 % en las plantas de metanol y de amoníaco/urea, mientras que la planta de MTBE continúa fuera de servicio .

Las exportaciones de crudo se están realizando según la programación, a niveles ligeramente inferiores a los de los meses anteriores, debido a que se está agotando el inventario correspondiente a los volúmenes de diciembre de 2025.

 Rusia-Ucrania

La intervención del presidente Trump ha dado un giro drástico a la confrontación entre Rusia y Ucrania, iniciando una fuerte presión sobre Kiev para que negocie y suspenda los ataques contra las instalaciones petroleras de Moscú, mientras que incita a celebrar elecciones para nombrar a un nuevo presidente. Esto ha generado profundas tensiones con el gobierno de Volodímir Zelenski y con los aliados europeos. El desafiante ejército ucraniano lanzó un ataque aéreo el jueves contra una refinería en la región rusa de Riazán, a 200 kilómetros de Moscú.

En este cambio de estrategia hacia Rusia, Trump ha firmado una orden ejecutiva para suspender temporalmente las nuevas sanciones económicas y los aranceles contra el sector energético ruso que el Congreso estadounidense había aprobado mediante la «Ley Graham». El mandatario justificó esta exención alegando motivos de «interés nacional» y la necesidad de reducir los precios globales de la energía. Los legisladores, tanto demócratas como republicanos, en EE.UU. han criticado duramente esa decisión. En todo caso, es poco probable que esto tenga un impacto positivo en el mercado petrolero.

Medio Oriente

La confrontación en Oriente Medio entre Estados Unidos, Israel e Irán se encuentra en una fase de alta tensión militar y diplomática, y ha aumentado en peligrosidad y riesgo con la intervención en el conflicto de los hutíes en Yemen.

Tras meses de mantener una postura de relativa cautela y de haber rechazado inicialmente las solicitudes de Arabia Saudita para abrir un nuevo frente militar en Yemen, la administración de Trump ha dado un giro hacia una intervención directa. Así, Trump anunció recientemente el inicio de ataques «decisivos y poderosos» contra los rebeldes hutíes. Estas operaciones aéreas están dirigidas contra los líderes del grupo, las bases militares estratégicas y los sistemas de defensa antiaérea.

Mientras Israel mantiene su escepticismo respecto de los canales diplomáticos entre EE.UU. e Irán, Trump ha optado por golpear militarmente la estructura de los hutíes en Yemen para frenar las amenazas al comercio marítimo y a la seguridad regional. Por su parte, los hutíes han respondido redoblando sus lanzamientos de misiles y asegurando que no cederán ante la intervención extranjera. Los hutíes también han perpetrado múltiples ataques con misiles contra territorio israelí. Estos operativos han sido coordinados simultáneamente con las acciones militares de otras facciones aliadas, como las de Hezbolá. También se reportó un ataque contra las instalaciones petroleras en el terminal de Yanbu, pero fue neutralizado por las defensas antiaéreas saudíes.

A todo evento, el tránsito a través del estrecho de Ormuz se mantiene relativamente estable en términos de volumen, pero con efectos adversos derivados de los repetidos ataques contra embarcaciones: elevados costos de flete y un aumento de los precios de los productos y del crudo, sobre todo en las entregas físicas a corto plazo.

Estados Unidos

La coyuntura económica y geopolítica actual representa un desafío crítico para la administración de Donald Trump de cara a las próximas elecciones legislativas de mitad de período. El repunte de la inflación, impulsado por el encarecimiento de la energía tras los conflictos en Oriente Medio y en Rusia, ha mermado la confianza de los votantes y presiona directamente a la Reserva Federal (FED) a mantener una política monetaria restrictiva. Esta situación no ha podido ser revertida ni por las actividades internas de producción y refinación ni por los anuncios sobre improbables aumentos en la producción de crudo en Venezuela.

La actividad de fracturamiento hidráulico y  completación de pozos muestra una sólida recuperación acumulada del 14% en las últimas cinco semanas, impulsada por un repunte estacional de otoño y la necesidad de activar inventarios antes del cierre de presupuestos de fin de año; la activación de taladros de perforación no mostró un incremento en la última semana. Sin embargo, la combinación de perforación  y completación logró aumentar marginalmente la producción rozando la cifra récord de 14 millones de barriles por día.

China

El rol de China en la formación del precio ha cambiado en las últimas semanas: de «Tomador» a «Creador»,  basado en el uso de sus exportaciones de combustible. La capacidad de China para regular su parque de refinerías ha trastocado la dinámica tradicional, quitándole protagonismo a la OPEP+.

A inicios de mes, Beijing congeló las licencias de exportación de combustibles refinados (diésel, gasolina y turbosina) para asegurar su inventario interno de cara al invierno. Sin embargo, en esta semana del 11 al 17 de octubre se confirmó que China reanudará parcialmente sus exportaciones tras el parón vacacional de la Semana Dorada, liberando cerca de 3,7 millones de toneladas métricas. Aunque el alivio para los compradores asiáticos y europeos es modesto debido a la escasez generalizada de destilados, la flexibilidad para abrir o cerrar sus fronteras energéticas ha convertido a China en el nuevo «regulador» del mercado.

Dinámica de precios

Los mercados energéticos globales han experimentado una fuerte presión alcista debido a la intensificación de los conflictos geopolíticos en el Medio Oriente y en Rusia y, en el caso del gas natural, a los inventarios críticamente bajos en Europa. El petróleo de referencia, Brent, cerró la semana cerca de máximos de varios meses, mientras que el gas natural acentuó la brecha de precios entre ambas regiones.

El mercado petrolero registró su segunda semana consecutiva de ganancias. La escalada bélica en el Medio Oriente encareció los fletes marítimos e impuso una prima de riesgo geopolítico.

El crudo Brent, referencia global, superó con holgura los tres dígitos, impulsado por el desvío y la escasez de flujos provenientes de fuera de Oriente Medio, y finalizó la semana en $109.86 por barril. El WTI comenzó la semana cotizando en torno a los $92.86 y encadenó subidas consecutivas hasta cerrar el viernes 16 de octubre en $101,41 por barril, superando la barrera psicológica de los $100 tras una fuerte reducción de los inventarios estadounidenses. Los precios de los productos cerraron con un alza general.

La cesta venezolana, manteniendo los diferenciales con los crudos de referencia internacionales, se situó cerca del fin de semana en casi $84 por barril.

El comportamiento del gas natural mostró realidades opuestas debido al clima templado en Norteamérica y la crisis estructural de almacenamiento en Europa. Los precios en Estados Unidos (Henry Hub) abrieron la semana cerca de $3.93/MMBtu debido a cierres de producción previos en el Golfo de America. Sin embargo, la previsión de temperaturas estacionales más suaves y una menor demanda doméstica provocaron una corrección del 3.68% el viernes, cerrando en $3.12 USD/MMBtu.

En fuerte contraste, el precio de referencia europeo, el Dutch TTF (noviembre 2026), escaló significativamente durante la semana. La combinación de reservas de gas en mínimos históricos y el temor a que el conflicto bélico interrumpa el suministro de GNL dispararon el precio, que cerró en 87.55 EUR/MWh.

Luis Pacheco, Académico no-residente del Baker Institute.

Matías Juan Szabo, Analista Internacional de Energía.

La Gran Aldea

 

La entrada Análisis petrolero y energético del 20 de octubre de 2026, por Luis A. Pacheco y Matías J. Szabo se publicó primero en Emisora Costa del Sol 93.1 FM.