
Propuesta ante la mesa de trabajo de los derechos civiles y políticos de la comisión de diálogo. Plan nacional de emergencia para la protección de los pensionados del seguro social. Propuesta para la protección inmediata y recuperación progresiva de las pensiones de los venezolanos.
I. Exposición de motivos
Venezuela atraviesa desde hace más de una década una profunda crisis social que ha afectado particularmente a los pensionados, jubilados y adultos mayores.
Desde 2013, la pérdida del poder adquisitivo de las pensiones, la inflación, el elevado costo de los alimentos, las dificultades para acceder a medicamentos y servicios de salud y el deterioro de la protección social han colocado a millones de personas mayores en condiciones de extrema vulnerabilidad.
La pensión del Seguro Social ha perdido su capacidad de garantizar una vida digna durante la vejez. Para muchos pensionados, el ingreso recibido resulta insuficiente para cubrir alimentación, medicamentos, atención médica y otras necesidades esenciales.
Esta situación no puede quedar subordinada a una futura recuperación económica. El adulto mayor no puede esperar: su emergencia es hoy.
Por ello, cualquier proceso de diálogo y transición nacional debe incorporar como prioridad la protección de los pensionados y la recuperación del sistema de seguridad social.
Desde 2016 se planteó la iniciativa Una gota de petróleo para las pensiones, destinada a utilizar una parte de los ingresos derivados de la principal riqueza nacional para contribuir al financiamiento sostenible de las pensiones. Diez años después, la propuesta adquiere una urgencia aún mayor.

II. Fundamento constitucional
La Constitución reconoce a la seguridad social como un derecho humano y establece la obligación del Estado de garantizar la protección frente a las contingencias de la vejez.
El artículo 86 consagra el derecho a la seguridad social, mientras que el artículo 80 establece una protección especial para las personas adultas mayores y exige garantizar su dignidad, autonomía y bienestar.
En consecuencia, una pensión que no permite cubrir las necesidades básicas de alimentación y salud no cumple la finalidad constitucional de la seguridad social.
La pensión es un derecho, no una dádiva ni un beneficio discrecional insuficiente como lo son los bonos y las cajas clap.
III. Propuesta central: Plan nacional de emergencia
Se propone que, dentro del proceso de transición nacional, se adopte con carácter prioritario un:
Plan nacional de emergencia para los pensionados del seguro social
El primer objetivo debe ser elevar progresivamente el monto de las pensiones hasta alcanzar un nivel que permita cubrir las necesidades esenciales de los beneficiarios, mediante un mecanismo financiero sostenible y sujeto a evaluación económica y actuarial, ajustes que deben hacerse directamente en las cuentas nóminas del IVSS y no en el sistema patria.
El incremento deberá realizarse progresivamente, con metas verificables y mecanismos permanentes de actualización que impidan que la inflación vuelva a destruir su poder adquisitivo.
Mientras se alcanza ese objetivo, el Plan deberá contemplar medidas inmediatas de protección:
1. Alimentación
Implementar mecanismos de apoyo alimentario para los pensionados y adultos mayores en situación de vulnerabilidad, mediante programas universales, suficientes, transparentes y sin condicionamiento político, como comedores populares y/o tarjeta de alimentación.
2. Medicamentos
Garantizar el acceso gratuito o subsidiado a medicamentos esenciales, especialmente para enfermedades crónicas y tratamientos permanentes, mediante la recuperación de los programas y servicios correspondientes del sistema de seguridad social: Ivss, red de farmacias populares.
3. Atención de salud (Obligación que cumple a medias el IVSS)
Garantizar atención médica prioritaria y oportuna a los adultos mayores, incluyendo consultas, exámenes, tratamientos y medicamentos.
4. Protección social
Garantizar el cumplimiento de los derechos reconocidos a los adultos mayores en la legislación vigente, incluida la atención preferencial y demás mecanismos de protección social.
IV. Una gota de petróleo para las pensiones: Fuente de financiamiento
Para hacer sostenible el Plan se propone estudiar técnicamente la creación de un Fondo Nacional para la Recuperación de las Pensiones, con recursos protegidos legalmente y destinados exclusivamente a ese fin.
Entre sus posibles fuentes de financiamiento estarían:
*Un porcentaje fijo de los ingresos petroleros nacionales.
*Una proporción de ingresos extraordinarios derivados del aumento de la producción o de los precios del petróleo.
*Recursos recuperados de activos públicos y operaciones contra la corrupción.
*Los recursos provenientes del aporte empresarial del 9% establecido por la Ley de Protección de las Pensiones ante el Bloqueo Imperialista.
*Recursos provenientes de cooperación internacional, organismos multilaterales y programas de reconstrucción nacional.
El porcentaje destinado a las pensiones deberá determinarse mediante estudios económicos y actuariales, garantizando su suficiencia y sostenibilidad.
V. Transparencia y control
El Fondo deberá contar con:
*Destino exclusivo para las pensiones y protección social.
*Publicación periódica de ingresos y egresos.
*Auditoría independiente.
*Control institucional y contraloría social.
*Participación de representantes de los pensionados.
*Protección legal que impida utilizar sus recursos para fines diferentes.
Asimismo, deberá elaborarse un padrón nacional de pensionados actualizado, depurado y auditable, que permita conocer con exactitud el número de beneficiarios, tipos de pensión, altas, bajas, fallecimientos, pagos efectuados y recursos destinados al sistema.
VI. Una aspiración a futuro:
*La recuperación de la Seguridad Social y de las pensiones no puede depender de decisiones ocasionales, bonos o programas asistencialistas.
Debe convertirse en una política de Estado, sustentada en:
*Sostenibilidad financiera y actuarial.
*Protección de las cotizaciones de trabajadores y empleadores.
*Recuperación y correcta administración de los fondos de seguridad social.
*Actualización periódica de las pensiones de acuerdo a la inflación.
*Transparencia y rendición de cuentas.
*Culminación del desarrollo del Sistema de Seguridad Social previsto constitucionalmente, inconcluso desde el 2005.
La seguridad social debe ser entendida además como un componente esencial de la recuperación económica, la estabilidad social y el desarrollo nacional.
VII. Petición a la mesa de trabajo de los derechos civiles y políticos
Se solicita a la Mesa:
Primero. Reconocer la situación de emergencia social que afecta a los pensionados, jubilados y adultos mayores, particularmente en materia de alimentación, salud y medicamentos.
Segundo. Incorporar la protección de esta población como prioridad dentro de la agenda social y de derechos humanos del proceso de diálogo y transición nacional.
Tercero. Recibir y estudiar formalmente la propuesta Una gota de petróleo para las pensiones, actualizada como mecanismo de financiamiento del Plan Nacional de Emergencia.
Cuarto. Promover una comisión técnica plural, integrada por representantes de los pensionados, especialistas en seguridad social, economistas, actuarios, expertos en derechos humanos y representantes de las instituciones competentes, para determinar la viabilidad financiera, jurídica y operativa del Plan.
Quinto. Promover la adopción inmediata del Plan Nacional de Emergencia para los Pensionados del Seguro Social, comenzando por un incremento progresivo de las pensiones y medidas urgentes de alimentación, medicamentos y atención sanitaria.
Sexto. Garantizar la restitución de las pensiones de los venezolanos residentes en el exterior que dejaron de percibirlas desde el 2016, conforme a la legislación nacional y los compromisos internacionales.
Séptimo. Promover una investigación independiente sobre las consecuencias que las políticas públicas, decisiones y omisiones del Estado han tenido desde 2013 sobre la alimentación, salud, condiciones de vida y supervivencia de los adultos mayores.
VIII. Una deuda con quienes construyeron el país
Los pensionados no están solicitando privilegios ni caridad. Están reclamando un derecho adquirido después de décadas de trabajo y cotizaciones.
Son trabajadores, educadores, obreros, empleados públicos y privados, campesinos y profesionales que contribuyeron durante toda su vida a la construcción de Venezuela.
Garantizarles una vejez digna no es solamente una obligación constitucional: es una responsabilidad moral y social de la Nación.
Conclusión
La emergencia de los pensionados no puede seguir esperando.
Venezuela necesita adoptar una decisión concreta: recuperar progresivamente las pensiones y garantizar que ningún adulto mayor sea condenado al hambre, la enfermedad o el abandono por falta de ingresos.
Para ello se requiere voluntad política, responsabilidad institucional, transparencia y una fuente sostenible de financiamiento.
Una Gota De Petróleo Para Las Pensiones representa una propuesta de justicia social y de reconstrucción nacional: destinar una parte de la riqueza del país a garantizar una vida digna a quienes trabajaron para construirlo.
¡Los Pensionados No Piden Limosnas: Exigen Derechos!
¡La Pensión No Es Un Bono: Es Un Derecho Humano Pagado Y Constitucional!
¡Una Gota De Petróleo Para Las Pensiones!
Comité De DDHH Para La Defensa De Pensionados, Jubilados Y Adultos Mayores.
Septiembre 2026.
Costa del Sol
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