En 2027, Brasil será la sede de la cuarta edición de este encuentro de líderes progresistas del continente. Legisladores y líderes políticos en la apertura del Congreso Panamericano en Montevideo (Uruguay), el 21 de agosto.)
El Congreso Panamericano pide un diálogo más igualitario entre el norte y el sur de las Américas
Es necesario que exista una mayor integración regional y un diálogo más igualitario entre en el norte y el sur de las Américas sobre paz, seguridad, cuidados y sistemas de bienestar. Estas son algunas de las conclusiones de la tercera edición del Congreso Panamericano que se celebró este fin de semana en Montevideo. El progresismo americano quiere recuperar la iniciativa en un continente que gira hacia la derecha y está cada vez más fragmentado. El balance del encuentro es agridulce: los discursos autoritarios avanzan, así como la injerencia de Estados Unidos en el continente, pero también aparecen señales de resistencia y discursos renovados que muestran un camino a seguir. Brasil será la sede del próximo encuentro, en 2027.
El Congreso contó con la participación de unos 150 líderes de izquierda de 15 países de América, entre legisladores, gobernadores provinciales y expresidentes como el chileno Gabriel Boric y el colombiano Ernesto Samper. Hubo una llamativa ausencia, la de Gustavo Petro, impulsor de la primera edición, que se celebró hace dos años en Bogotá. Los organizadores cancelaron su participación de forma preventiva para evitar sanciones porque el expresidente fue incluido en la lista OFAC del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, junto con su esposa, su hijo mayor y su ministro del Interior. Quienes están en la lista son señalados de estar ligados al narcotráfico, sin un juicio previo que deba demostrarlo.
En el acto de clausura, el coordinador del evento, David Adler, destacó que es necesario replantear en términos más igualitarios el diálogo entre el norte y el sur de las Américas. Sus palabras van a contracorriente de lo que impone desde Estados Unidos la Administración de Donald Trump: una versión actualizada de la doctrina Monroe que contempla un intervencionismo explícito de la potencia en todo el continente.
Militarización regional
Los presentes denunciaron la creciente militarización, incluso en la seguridad pública, en gran parte de los países latinoamericanos y las consecuencias que provoca. La asambleísta ecuatoriana Jahiren Noriega, por ejemplo, señaló que ya hay denuncias de graves violaciones a los derechos humanos en el marco de la colaboración que existe entre militares ecuatorianos y militares.
Desde Brasil, un par de días antes, el senador Humberto Costa advirtió que la inclusión de dos grupos brasileños en la lista estadounidense de organizaciones terroristas supone un ataque frontal a la soberanía nacional y abre la puerta a una intervención militar con el argumento de enfrentar el narcotráfico. Costa pidió prestar especial atención al gigante sudamericano por las elecciones presidenciales que se disputarán en octubre. Hasta ahora, el apoyo explícito de Trump a Flávio Bolsonaro, el candidato opositor al Luiz Inácio Lula da Silva, ha tenido hasta ahora un efecto contrario al que perseguía el presidente estadounidense.
Los congresistas estadounidenses presentes recordaron que también allí se celebrarán elecciones de medio término con las que el Partido Demócrata confía en fortalecerse en las dos cámaras legislativas. Jesús Chuy García pidió priorizar el bienestar de la clase trabajadora, el respeto a los derechos humanos y a las soberanías de las naciones latinoamericanas.
La tercera edición del Congreso Panamericano se desarrolló entre el viernes 21 y este domingo en Montevideo. Hubo exposiciones públicas y también debates a puerta cerrada. La figura del expresidente Pepe Mujica, fallecido el año pasado, fue un recuerdo constante en los discursos de quienes pidieron dejar de lado las lamentaciones y mirar hacia el futuro. Pepe Mujica nunca se hundió en la nostalgia, incluso con casi 90 años nos seguía hablando de futuro, señaló Boric al reclamar que los líderes presentes no le den la espalda a las transformaciones tecnológicas y culturales que están modificando a la sociedad. El expresidente chileno protagonizó uno de los momentos más emotivos del encuentro, cuando leyó una carta a su hija Violeta frente a la audiencia. Estamos contentos y radiantes. También consternados y rabiosos, le dijo.
En el Teatro Solís, sede del encuentro, también se escuchó a Macarena Gelman, la nieta recuperada del poeta argentino Juan Gelman, y la carta que él le escribió cuatro años antes de que las Abuelas de Plaza de Mayo la encontrasen y le restituyesen una identidad que la dictadura argentina le había arrebatado al nacer.
El debate continuará el año que viene en Brasil, elegida próxima sede de un congreso que ha pasado ya por Colombia, México y Uruguay.
Mar Centenera – El País de España
