El impacto de las fallas no se limita a las pérdidas materiales o laborales, sino que alcanza una dimensión psicológica.
Crece la demanda de equipos de respaldo eléctrico en Maturín por continuos apagones.
Ante los continuos racionamientos e interrupciones en el servicio eléctrico que afectan a la región, los habitantes de Maturín han incrementado drásticamente la adquisición de ventiladores recargables, bombillos de emergencia y sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS).
Estos equipos se han posicionado rápidamente en el comercio local y la urgencia por adquirirlos responde principalmente a dos factores críticos: la necesidad de sostener el trabajo remoto y la urgencia de mitigar las altas temperaturas características del clima local. Los ciudadanos señalan que los cortes de energía se extienden entre seis y ocho horas consecutivas, repitiéndose en múltiples ocasiones durante una misma jornada.
Para la población afectada, el impacto de las fallas no se limita a las pérdidas materiales o laborales, sino que alcanza una dimensión psicológica.
Mentalmente cualquiera se vuelve loco, sobre todo el que trabaja por internet. Si no hay UPS o internet, ¿cómo hago? Se nos va hasta seis u ocho horas la luz, dos o tres veces al día. Es una situación insostenible, expresó Luis Jimenes, uno de los ciudadanos consultados en el centro de la ciudad.
Asimismo, los residentes destacaron que la compra preventiva de estos artefactos ayuda a sobrellevar el estrés y la carga emocional que genera la incertidumbre del servicio. Los compro para sobrellevar la situación de los apagones y no volverme loco, añadió Manuel Mendoza, otro afectado.
Impacto económico en el presupuesto familiar
La alta demanda ha impulsado el costo de estos aparatos por encima de los 50 a 80 dólares, una cifra significativa dentro de la economía local. Sin embargo, los monaguenses realizan un importante esfuerzo financiero para adquirir estos equipos con el fin de garantizar la operatividad de sus labores y proteger la estabilidad de sus hogares.
La población de Maturín continúa adaptándose de forma autogestionada a la realidad energética de la entidad, priorizando la inversión en soluciones de respaldo para mantener la continuidad de su vida cotidiana.
Nangelys Gamboa – Fe y Alegría Noticias
