Miembros del Movimiento 28 de Julio en Yaracuy.
El estado Yaracuy concluye sin Memoria y Cuenta en el primer año del gobernador interino Leonardo Intoci.
El Movimiento Independiente 28 de Julio denunció formalmente ante la opinión pública que el gobierno interino de Yaracuy cumple su primer año de gestión sumido en una absoluta opacidad administrativa, tras no haber entregado la Memoria y Cuenta correspondiente al ejercicio fiscal 2025 ante la ciudadanía ni las instancias correspondientes. Desde la vocería de la organización señalaron que este incumplimiento evidencia la falta de planificación, la ineficiencia estructural y el claro predominio de la propaganda comunicacional sobre la ejecución técnica y la solución de las necesidades reales del pueblo yaracuyano.
En un riguroso balance de este primer año de gestión, el Movimiento Independiente 28 de Julio alertó que los 14 municipios de la entidad se encuentran golpeados por un colapso generalizado de los servicios públicos, donde las constantes fallas en el flujo eléctrico y la escasez crítica de agua potable mantienen a comunidades enteras pasando semanas sin suministro continuo. A esta severa crisis se suma la acumulación descontrolada de desechos sólidos por la ausencia de recolección, transformando calles y barriadas en focos de contaminación y emergencia sanitaria.
Asimismo, la organización fijó posición de apoyo irrestricto a los vecinos de la comunidad de Camunare, en el municipio Urachiche, ante la latente amenaza medioambiental que representa el proyecto de explotación de una mina de yeso en la zona. El movimiento enfatizó que dicha actividad minera generaría un severo ecocidio al secar las nacientes de agua que abastecen a las poblaciones locales y destruir el equilibrio ecológico de la cuenca, por lo que exigieron la paralización inmediata de cualquier intento de intervención en esos suelos.
El balance del movimiento también puso en evidencia que la política agraria e industrial es la gran ausente en Yaracuy. Del histórico eje maicero de 24 mil hectáreas, la producción ha caído estrepitosamente a apenas un 7%, mientras que los centrales azucareros del estado permanecen paralizados y sin siembra de caña. A este desolador panorama se suma el dramático caso de la empresa Mocarpel, cuyas instalaciones están totalmente inactivas dejando a más de 300 trabajadores en zozobra, cobrando bonos paliativos mientras el país deja de percibir entre 9 mil y 10 mil toneladas mensuales de papel.
Finalmente, el informe de la organización social y política denunció el deterioro del sistema de salud y la presencia de obras emblemáticas inconclusas como el Hospital de la Mujer, la Ciudad Judicial y el Museo del Barro entre otras, a la par de la precariedad en el sector educativo, donde las pocas escuelas con comedores reciben despachos eventuales de alimentos de nulo valor nutricional —bautizados por los propios docentes como “la golilla”—. Esta realidad, sumada al desmantelamiento deportivo evidenciado en la eliminación de becas para atletas, la suspensión del comedor regional y el abandono de la Ciudad Deportiva Horacio Esteves, confirma un primer año de gobierno atado de manos, atascado en la impotencia y sin resultados que mostrar.
Nota de prensa
