Tras el inicio de la negociación.
Afirma que el inicio del diálogo confirma la profundidad de la crisis política venezolana, pero advierte que solo será útil si conduce a elecciones presidenciales libres, nuevos poderes públicos, la liberación de los presos políticos y una transición democrática con resultados concretos.
El periodista y dirigente político venezolano Omar González Moreno aseguró a corresponsales de prensa que el inicio de las conversaciones entre representantes del régimen y la Asamblea Nacional de 2015 constituye un reconocimiento de la profunda crisis política que atraviesa Venezuela y de la necesidad de abrir una transición democrática.
Sostuvo que toda negociación solo tendrá legitimidad si conduce a resultados concretos para los venezolanos.
El país no espera reuniones indefinidas ni acuerdos para ganar tiempo. El clamor nacional es un cronograma para elegir un nuevo gobierno mediante elecciones presidenciales libres, transparentes y con garantías para todos, afirmó.
Agregó que la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral y de un Tribunal Supremo de Justicia independiente, así como la liberación de todos los presos políticos y el cese de la represión deben formar parte de ese proceso para devolver la confianza en las instituciones.
Solo hay que escuchar a la gente, leer las redes sociales y recorrer el país para entender cuál es la exigencia nacional, primero elecciones presidenciales y luego el resto de los comicios. Venezuela quiere decidir su futuro en las urnas, expresó.
González Moreno señaló que el trabajador, el pensionado, la madre que lucha cada día para alimentar a sus hijos y millones de venezolanos que sobreviven en medio de la crisis tienen derecho a escoger el rumbo del país mediante elecciones auténticamente libres.
Último recurso
González Moreno también denunció que Delcy Rodríguez estaría impulsando la conformación de una fuerza armada propia para garantizar su permanencia en el poder.
A medida que pierde respaldo y control, busca rodearse de un aparato de seguridad absolutamente leal a los hermanos Rodríguez. El temor dentro del poder es evidente porque ya no confían ni en sus propios aliados, afirmó.
Fracturas
Asimismo, el dirigente de Vente Venezuela aseguró que lo que queda del Psuv atraviesa una descomposición total.
Alli nadie confía en nadie. Gobernadores, alcaldes, dirigentes y cuadros medios y de base están divididos entre alinearse con los Rodríguez o tomar distancia, explicó.
Incluso los funcionarios públicos, policías y militares del chavismo muestran señales de descontento y desbandada, dijo.
Agregó que El régimen enfrenta una crisis política que ya no puede ocultar. Precisamente por eso y por la crisis humanitaria catastrófica que sufre, el país exige que esta negociación produzca resultados verificables, libertad para los presos políticos, restitución de las garantías democráticas, nuevos poderes públicos y un cronograma para elegir un nuevo gobierno, aseveró.
Nota de Prensa
