.
La situación del complejo educativo Antonio Guzmán Blanco de Jobure de Curiapo en el municipio Antonio Díaz sigue preocupando a los estudiantes de esa zona indígena, ya que el barranco donde fue construido sigue carcomiéndose cada día y amenaza con derrumbarse si no recibe atención.
De acuerdo con su director Dioennis Urrieta, el peligro se mantiene porque la tierra se ha ido derrumbando en estos últimos meses dejando visiblemente los pilotines que sostienen la infraestructura por lo que podría colapsar en cualquier momento. Esto los obligó a culminar las clases fuera de la escuela.
A mediados de junio decidimos no trabajar en el espacio porque está en peligro de derrumbe y con el terremoto que pegó, también sufrió algunos daños, dijo.
Aseguró que desde hace tres años ha estado comunicando el problema a las autoridades educativas y del gobierno, sin embargo, sigue sin ver una respuesta. Es muy triste ver una infraestructura tan bonita, donde en estos últimos 3 años se han visto buenos resultados y lograr el objetivo de bachilleres, dijo.
El director de ese plantel educativo manifestó que de seguir así se verán obligados a no iniciar el nuevo periodo escolar 2026 – 2027 dentro de la infraestructura. Ya estoy pasando los informes correspondientes ante el CDCC estatal sobre el caso de deterioro de nuestra escuela, dijo.
Relató que el barranco se ha carcomido más de lo que estaba en noviembre del 2025, cuando reportó esta situación a través de este medio de comunicación. Es lamentable que nuestro espacio se nos vaya a perder por falta de voluntad, expresó.
Tane Tanae
