Cilia Flores, Nicolás Maduro y Alex Saab pasaron de sentirse intocables a comparecer ante tribunales federales de Estados Unidos por los graves delitos cometidos.
Las vueltas que da la vida.
El periodista y dirigente político venezolano Omar González Moreno aseguró que la jornada de ayer quedará registrada como uno de los episodios más simbólicos de la historia reciente de Venezuela, al coincidir las comparecencias judiciales de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Nueva York, y de Alex Saab en Miami.
Las vueltas que da la vida. Quienes durante años persiguieron, encarcelaron, exiliaron y sometieron a millones de venezolanos hoy son los que deben responder ante la justicia. El poder no era eterno y la impunidad tampoco, afirmó.
González Moreno sostuvo que la imagen de Maduro compareciendo ante un tribunal federal, donde le impusieron el 1 de junio de 2027 como la fecha de inicio del juicio por los cargos que se le imputan, constituye un hecho de enorme trascendencia política e histórica.
Durante años se creyeron dueños de Venezuela, por encima de la Constitución y de la ley. Hoy dejaron de dictar órdenes para escuchar las del juez. Ese cambio resume el derrumbe de un régimen que creyó que jamás tendría que rendir cuentas.
Lo mismo que le podría suceder en cualquier momento a sus cómplices, Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez, Diosdado Cabello y una larga lista de su entorno civil y militar.
Sobre Alex Saab, señaló que su comparecencia ante la Corte Federal del Distrito Sur de Florida demuestra que la red financiera que sostuvo el saqueo de Venezuela también está bajo el escrutinio de la justicia.
Saab fue presentado durante años como un supuesto diplomático. La realidad es que terminó sentado ante un tribunal respondiendo por graves acusaciones de lavado de dinero y otra cantidad de fechorías. La propaganda se desploma cuando aparece la justicia.
González Moreno afirmó que estos procesos judiciales hacen insostenible cualquier intento de prolongar la crisis política venezolana.
No basta con que tres de los principales responsables respondan ante los tribunales. Ahora corresponde restituir la soberanía popular. Un país cuyo antiguo cabecilla de un régimen está siendo procesado por narcotráfico y corrupción en una corte federal no puede permanecer indefinidamente secuestrado por sus secuaces. La única salida constitucional, política y moral es convocar una nueva elección presidencial, libre, transparente y con garantías, para que sean los venezolanos quienes elijan un gobierno legítimo.
Finalmente, sostuvo que la justicia ya comenzó a escribir el final de una etapa.
Ayer los algunos de los principales responsables del desastre venezolano dejaron de actuar como dueños del país para ocupar el lugar de acusados ante los tribunales.
Ahora le corresponde al pueblo venezolano cerrar definitivamente ese capítulo mediante una nueva elección presidencial que restaure la República, devuelva la legitimidad al poder y entierre para siempre la era de la usurpación y la impunidad.
Nota de Prensa.
