El ex parlamentario y profesor Pedro Pablo Alcántara, con motivo del vencimiento de los 180 días, de cobertura de la ausencia temporal del país de Nicolás Maduro, como el que ejerció Delcy Eloina Rodríguez, en vista de que el presidente de la Asamblea Nacional (AN) Jorge Rodríguez, ha omitido la convocatoria a una sesión obligatoria de la misma, para calificar la ausencia absoluta, afirma que lo mejor sería promover el regreso de Edmundo González Urrutia. Quien pudiera encabezar un gobierno que, además de legalidad constitucional, tenga legitimidad para discutir endeudamiento, situación de los bonos y otros reclamos indemnizatorios y auditoría a las donaciones internacionales por la emergencia humanitaria, para que la transparencia sea norma.
Se han cumplido 180 días, que estipula la Constitución para el lapso del considerado Interinato, como el que ejerce Delcy Eloina Rodríguez, luego de la extracción de Nicolás Maduro por un cuerpo élite del Ejército estadounidense. ¿En qué situación se encuentra, a su juicio, el país desde el punto de vista constitucional?
-Desde el punto de vista constitucional el país está, absolutamente, alarmado e irritado por su desconocimiento. La señora Delcy Rodríguez no estaba cumpliendo un interinato; lo que estaba cumpliendo era un mandato de la Constitución, establecido en el artículo 233, que la facultaba para estar en Miraflores para la ausencia temporal de Nicolás Maduro. Revísese el capítulo de las atribuciones, asignadas a la señora Rodríguez, como vicepresidenta y se encontrará que, efectivamente, ella suple sólo al presidente.
-Suplir al presidente no es suplantarlo. El presidente tiene un conjunto de obligaciones, de deberes y de competencias, perfectamente, establecido en el texto constitucional. De manera que, siendo la vicepresidenta una funcionaria de libre nombramiento y remoción, mal puede ella pretender hacer las veces de presidenta de la República, porque en el articulado, relativo a sus atribuciones, ella es fundamentalmente un auxiliar del presidente. No es jefe de Estado, porque ella no emana de la soberanía popular.
-Por ello el TSJ lo interpretó, cuando señaló, que esa opinión que tenía, al respecto, de manera alguna dejaba sin efecto, cualquiera que emanara de un cuerpo competente en la materia. Porque allí no había ninguna materia que interpretar. Una ausencia temporal tiene unos límites. La ausencia forzosa no existe ni en la Constitución ni en ninguna ley. A los ciento ochenta días: ¿qué dice la Constitución? La ausencia temporal del presidente concluyó a las doce de la noche del pasado 2 de julio. La Constitución establece que al día siguiente debe tomar la palabra el presidente de la AN, y convocar a una sesión, donde el punto a debatir sea determinar, si se ha cumplido, efectivamente, el principio de la ausencia temporal.
-En ese debate lo primero que hay que preguntarse es, si está Nicolás Maduro despachando en Miraflores o en cualquier otro lugar del territorio nacional como presidente efectivo de la República. La realidad indica que no es así. En ese sentido, debe constarlo el acta de esa sesión, lo que ha decidido esa cámara. Por cierto, se vota por mayoría simple. La mitad más uno. El presidente de la AN, Jorge Rodríguez, debe explicarle al país porqué ha transcurrido una semana, sin que él haya convocado la sesión respectiva, y hay que preguntarle a cada uno de los miembros de esa AN, cuáles son las iniciativas que van a tomar. Yo le sugiero a éstos una: pídanle al presidente de la AN, que convoque a la comisión coordinadora, tal y como lo establece el Reglamento Interior y de Debates, y que se discuta allí el tema, a los fin de votarla en la sesión de cámara. Eso es fundamental; porque al haber una solución constitucional, se recupera para los efectos de la República la funcionalidad constitucional.
-Es decir, se cumplen los pasos previos para que, terminada esa sesión, la vicepresidenta le anuncie al país, que en 30 días hay elecciones, y en 30 días no se requerirían elecciones, porque ya elecciones hubo, y que no son otras que las del 28 de julio de 2024. Allí con abrumadora mayoría ganó esta justa, el doctor Edmundo González Urrutia. El debería ser llamado a Venezuela y podría ser juramentado, si aquí se quisiera hacer un cambio profundo y radical de la realidad en la propia AN o en el TSJ.
-Fórmulas constitucionales existen. No hay vacío. Aquí lo que se pretende por razones no muy claras, pero fácilmente perceptibles, es proteger a Delcy Rodríguez y buscar la forma, para ver cómo se le lleva hasta la mitad del período; porque, de allí en adelante, sí pudiera ella concluirlo, pues así lo establece la Constitución. Antes le está vedado. Pero algo más delicado: si esta semana no se produce esta asamblea entre lunes y martes, debe actuar de oficio el Fiscal General de la República, Larry Davoy, porque como miembro del Poder Ciudadano, ahí tiene que observar, que hay una omisión, por parte de funcionarios públicos en cumplimiento de sus deberes y, por lo tanto, debe abrir una investigación de oficio de inmediato y de los resultados de esa investigación, deberá entonces hacer la notificación al TSJ, porque me temo que hay suficientes causas, para poder probar la omisión.
-Por eso es que el pueblo de Venezuela que está muy incómodo, se asombra porque los promotores de la Constitución de 1999 estén liquidándola de facto. Por cierto, la palabra de facto con muchísimas señales, que ha venido cometiendo este régimen chavomadurista con 27 años de duración.
Sin embargo, el TSJ en su justificación, para legitimar la permanencia de Rodríguez en el poder, ha esgrimido el concepto de ausencia forzosa por parte Nicolás Maduro. De modo que la transitoriedad se mantiene. ¿No le parece?
-El mundo jurídico, los especialistas, los profesores, en especial, los de derecho constitucional no salen de su asombro. La ausencia forzosa no existe como término en ningún artículo de la Constitución. Las dos únicas figuras para atender el hecho de que el presidente de la República no esté en su despacho son la ausencia temporal y la ausencia absoluta. La Constitución es tan prolija que explica la metodología: noventa días más noventa días de prórroga. El día 2 de julio se cumplieron los 180 días.
-Ese día ha debido ser convocada la AN para una sesión. Porque el país no puede quedar a la deriva y que en esa sesión ha debido reconocerse que Nicolás Maduro no se encuentra en otro lugar del planeta, no está en Miraflores, sino en el centro de reclusión de Brooklyn de Nueva York. Esto lo saben ellos. Ni Delcy ni Jorge estuvieron en la Asamblea Constituyente, pero alrededor de ellos en la AN tienen una gran cantidad de parlamentarios, que fueron miembros de ese cuerpo. Eso era perfectamente procesable y admisible si aquí hubiera voluntad de respeto a la Constitución.
-De manera que la decisión del TSJ a lo que se refiere es que, al terminar el período de ausencia temporal del presidente, ellos emitieron una opinión sin desmedro de lo que señalen atribuciones, que puedan cumplir sobre la misma materia otros órganos del poder público, siendo el único órgano que regula la materia la AN. Lo que ha considerado el TSJ es la consecuencia de la dicha ausencia. Así que hay mora, hay omisión en la convocatoria. Esa es responsabilidad del presidente de la AN, así como de todos y cada uno de los diputados.
¿Usted cree que el gobierno de EEUU terminó siendo cómplice del narcorégimen chavomadurista
-No tengo evidencias. Por el contrario, el gobierno de los EEUU ha tenido actuaciones públicas y notorias y comunicacionales en esa materia. No solamente las que han emanado de otros poderes, con independencia del Ejecutivo, por ejemplo, del Legislativo y de juzgados norteamericanos y debo recordar que, hablando de tribunales y de legisladores, que los propios jefes de Estado han indicado que el narcoterrorismo manejado por el chavomadurismo es un delito que compromete la seguridad nacional de los EEUU.
-Ese es el origen de las sanciones. Cuando Barak Obama se enteró al respecto de los nexos y negociados, que existían entre el régimen de Chávez y las autoridades iraníes, además de otros grupos terroristas: política que incluyó entrega de pasaportes y cédulas, facilidades para el registro de compañías en todas las ciudades del país, así como vinculación con todo tipo de empresas relacionadas con la fabricación de armas, construcción de viviendas, de suministros de alimentos, etcétera, Cuando Obama fue informado, de que se atentaba contra los intereses estadounidenses, tomó esa decisión, puesto que Venezuela está muy cerca del territorio de EEUU. De allí sale la primera sanción.
¿Qué piensa de la proposición, que se ha manejado en algunos sectores de la opinión pública de nombrar una junta de gobierno, sobre todo, en momentos en que ha ocurrido una tragedia de grandes magnitudes, como son los dos terrenos del 24 de junio?
-La preocupación, la formalidad y la responsabilidad de la sociedad civil venezolana, gracias a Dios que nos viene a nosotros en las venas. Porque quienes promovieron la independencia de la República y la constitución de la primera República de América Latina fueron eminentes ciudadanos civiles. De manera que, en consecuencia, con esa larga tradición que llevó a los caraqueños a seguirle los pasos a Vicente Emparan, que no quería atender sus responsabilidades con relación al Cabildo, a los fines de emplazarlo, al respecto, y entonces sorprendió a los ciudadanos, que se encontraban al pie del balcón del salón de sesiones, asomándose él allí y preguntándole a éstos que se querían que los siguiera gobernando.
-La respuesta del pueblo fue la de que no querían que los siguiera gobernando. Y en esa especie de referéndum se evidenció que la ciudadanía era mucho más responsable, que aquel Capitan General, que les había hecho creer que él gobernaba, cuando en la práctica su gestión fue muy gris. Bueno, esa figura ha sido transversal en la historia de la República. Lo que está haciendo el pueblo venezolano a través de asambleas de ciudadanos en todo el país, lo cual está consagrado en la Constitución, es la respuesta angustiada de una ciudadanía, que no encuentra razones, para que no se cumpla la Constitución.
-Ahora, cuando cuentan con una abrumadora mayoría de parlamentarios, para calificar con terceras partes y mucho más cualquier votación, que se presente allí y que tienen como presidente de la AN a un personaje, que se caracteriza por una peculiar manera de dirigir los debates, como si él fuera el magister dixit y los contertulios fueran unos imberbes estudiantes de sus deberes que intentan cumplir en la AN con toda formalidad. Ahora, es el momento de Jorge Rodríguez, que le corresponde por mandato de la Constitución convocar a la AN con un punto único de agenda: considerar si se cumplieron los 180 días y terminó lo que ordena el artículo 233: el período de ausencia temporal del presidente de la República. Una vez que se califique eso, preguntándole a cualquier venezolano, además de los honorables miembros de la Cámara, si tienen alguna idea de dónde está Nicolás Maduro en el país, y ante el silencio debe constar en acta de inmediato que está ausente.
-Aquí yo quiero incorporar la tesis de un gobierno de emergencia, pues el 28 de julio de 2024 los venezolanos elegimos a Edmundo González Urrutia como presidente de la República. Las evidencias están allí. Los tiene la fuerza armada en el Sobre Número 1, contentivo de las copias de todos los centros de votación del país. Los tiene la recopilación ciudadana de actas; hecho memorable, protagonizado por nuestro pueblo, cuando esas actas fueron consignadas en los centros, para efecto de su verificación, y que se pudieran colocar en un sistema de protección electrónica, que garantizara la permanencia de esas actas impecablemente, como emitió cada mesa en los centros de votación, además con un código QR, para verificación si el resultado de esa acta se correspondía con la verdad matemática y numérica.
-De manera que esto está sucediendo, porque aquí se le están poniendo obstáculos de todo tipo a la juramentación de Edmundo, incluida la persecución, que ha sufrido él y su familia y los intentos de coacción, que protagonizaron, por cierto, Jorge y Delcy Eloina Rodríguez, llamados los “hermanitos perversos” en la embajada de España, antes de recibir éste él asilo en el hermano país. Y en ese sentido, lo que yo propongo es que regrese González Urrutia, y se juramente en la AN o, en su defecto, ante el TSJ. Entonces, él pudiera encabezar un gobierno que le diera a la República, de lo que carece hoy: funcionalidad constitucional, para tener legalidad a toda prueba, recuperar nuestro estado de derecho.
-Luego, tener capacidad de ser administrada la nueva nación por un grupo de hombres y mujeres con experticia, con honorabilidad, con respeto por la función pública, para recuperarla de la primera de las calamidades de este siglo XXI, que le ha tocado padecer y que arrancó en el año de 1999, que no es otras cosa que esta secta, que se ha apoderado de lo público y ha convertido la República en un campo de agravios, de maltratos, presos políticos, desaparecidos, exiliados, con una diáspora de más de la mitad de la población. Este es el momento de reaccionar: o Jorge Rodríguez convoca la asamblea o el Fiscal General del Ministerio Público está obligado por la propia Constitución a abrir una averiguación de oficio, para determinar porqué omite su responsabilidad como funcionario público en un evento tan central, como es el que significa el respeto a la voluntad de la soberanía nacional.
-De manera que aquí hay mucho trabajo y mucha vigilia de los ciudadanos, que estamos todos pendientes de la natural aspiración del pueblo venezolano a regresar a una democracia efectiva, donde la soberanía la ejerza el pueblo, tal como lo señala la Constitución y comiencen a enderezarse las cargas en un momento, en el cual se estima que los daños ocasionados por los sismos, consecuencia de la impericia de los funcionarios, encabezados por Chávez que en su momento, no se ciñeron a las recomendaciones, que los organismos internacionales y hasta el propio gobierno de Japón le consignaron a la República, cuando le donaron un sistema de alerta temprana, para prevenir sismos, y el gobierno de Venezuela lo rechazó.
Enrique Meléndez – Nota de prensa
