Los sembradíos de tres agricultores de la comunidad indígena de Korokoina, ubicada en la parroquia Manuel Renaud del municipio Antonio Díaz, en Delta Amacuro, quedaron arrasados tras la llegada de manadas de bákiros a sus terrenos.
Bákiros arrasan tres conucos de ocumo y las fuertes lluvias no los dejan seguir produciendo en el Bajo Delta.
Eran las 3 de la tarde de este martes cuando Antonio, uno de los afectados tras esta pasada de bákiros, optó por ir a su conuco; no obstante, al llegar quedó sorprendido al no ver su siembra de ocumo, de la que apenas quedaron pocos, pues estos animales ya habían arrasado.
Pero los bákiros no solo comieron los ocumos de Antonio, otros dos agricultores de Korokoina también quedaron sin nada por este fenómeno animal.
El ciudadano lamenta haber perdido casi el 80 por ciento de su producción de ocumo, que ya estaba casi de provecho.
Entre los tres terrenos agrícolas se habrían perdido hasta 1 mil kilos de ocumo.
Los bákiros son animales que se la pasan en manadas, es por ello que agricultores están al pendiente de esta oleada que ya tiene su temporada para pasar.
Además, los productores de la zona no han podido seguir con la cosecha de ocumo debido a los torrenciales aguaceros que han caído sobre Delta Amacuro.
Estos, aunque han logrado limpiar en parte, las fuertes precipitaciones no los dejan completarla y seguir con la preparación de la tierra para así empezar la siembra. Debido a la humedad extrema, la maleza cortada no se puede quemar y el terreno se vuelve a monte rápidamente, perdiéndose el esfuerzo invertido.
Sin embargo, ofreció un panorama optimista sobre los cultivos previos, informando que ya cuentan con un lote de ocumo sembrado y estiman que la cosecha estará en óptimas condiciones para el mes de diciembre.
La comunidad de Korokoina se encuentra a unas 5 horas por vía fluvial del puerto de Volcán en Tucupita, si se viaja en una embarcación rápida.
Tane Tanae
