*Una patria saqueada y de luto.
El dirigente político y periodista afirmó que este 5 de julio encuentra a la nación herida por la muerte, la destrucción y una profunda crisis moral, institucional y humanitaria.
El periodista y dirigente político venezolano Omar González Moreno expresó con profunda consternación que Venezuela conmemora este 5 de julio, Día de la Independencia, en uno de los momentos más oscuros, dolorosos y dramáticos de su historia republicana.
Según González Moreno, la fecha que tradicionalmente simboliza libertad, dignidad y soberanía hoy está marcada por el luto nacional, la devastación y el sufrimiento de millones de venezolanos.
Hoy Venezuela no celebra; hoy Venezuela llora. Recibimos este 5 de julio entre escombros, con miles de muertos, heridos y desaparecidos como consecuencia de la devastadora tragedia de los terremotos. Hay familias enteras destruidas, niños huérfanos, madres buscando a sus hijos y comunidades completas sumidas en el abandono, expresó.
González Moreno sostuvo que la tragedia natural dejó al descubierto una realidad igualmente dolorosa: el colapso estructural del país tras años de corrupción, destrucción institucional y abandono.
Los terremotos sacudieron la tierra, pero también derrumbaron la gran mentira construida por quienes asaltaron el poder. Quedó expuesto ante el mundo un régimen ilegítimo, incapaz y profundamente corrupto, que no supo gobernar, no supo proteger y que volvió a abandonar al pueblo en su hora más amarga.
El dirigente señaló que Venezuela enfrenta simultáneamente una emergencia humanitaria, una crisis institucional y el deterioro socioeconómico más severo de su historia contemporánea.
Nunca antes nuestra patria había llegado a un 5 de julio con semejante nivel de dolor colectivo. El hambre, la pobreza, el colapso hospitalario, la falta de agua, los apagones, la precariedad de los servicios y la desesperanza han convertido la vida cotidiana en una lucha brutal por sobrevivir.
Omar González Moreno afirmó que, además del drama humanitario, el país sufre una profunda crisis de legitimidad política que agrava la incertidumbre nacional.
No solo enfrentamos ruinas materiales. También padecemos un devastador vacío de legitimidad, producto de un poder aferrado a la arbitrariedad, al miedo y a la corrupción. Un país sin instituciones legítimas queda peligrosamente expuesto al caos.
Sin embargo, el dirigente insistió en que incluso en medio del dolor subsiste una fuerza moral capaz de impulsar la reconstrucción nacional.
Pero la historia de Venezuela también es la historia de su resistencia. Nuestro pueblo ha demostrado una capacidad inmensa para levantarse incluso desde las cenizas. Este 5 de julio debe ser también un recordatorio de que la libertad sigue siendo nuestra causa y nuestro destino.
Finalmente, González Moreno hizo un llamado a la unidad nacional, a la solidaridad y a mantener viva la esperanza de una transición democrática.
Hoy honramos a nuestros libertadores no con desfiles vacíos, sino asumiendo el compromiso de rescatar la República. Venezuela volverá a levantarse. El dolor de hoy no será eterno. De esta noche oscura también nacerá el amanecer de la libertad.
Nota de Prensa.
