1280 portal turimiquire 2

En Venezuela las alcaldías están en quiebra y los municipios en ruinas, así lo dijo Italo Zapata

 

El secuestro centralista de los recursos petroleros condena al colapso a las comunidades de Venezuela.

​A la nación venezolana

​El municipio, base y fuente fundamental de la organización político-territorial de la República, está siendo sometido a un progresivo y sistemático desmantelamiento. Hoy, las alcaldías de todo el país atraviesan una situación financiera sumamente caótica, reducidas por el centralismo a deplorables oficinas de pago de nóminas de hambre. Su función primordial —la atención directa, la gestión de servicios públicos y la resolución de los problemas más sentidos de la población— está prácticamente paralizada.

​Mientras el país escucha anuncios sobre el ingreso de enormes recursos provenientes de la venta del petróleo venezolano, la realidad en nuestros sectores, barrios y urbanizaciones es de total abandono: calles a oscuras, vialidad destrozada, escasez crónica de agua potable y la total precariedad en la recolección de desechos. Las autoridades locales están atadas de manos porque el poder central confisca y retiene de forma discrecional el dinero que, por mandato constitucional, pertenece a las regiones.

​ El dinero del petróleo es de los venezolanos, no de una parcialidad política

La descentralización no es una concesión; Es un derecho consagrado en nuestra Constitución. Ante este escenario de asfixia institucional que golpea la calidad de vida de la inmensa mayoría de los ciudadanos, Poder Ciudadano alerta al país y exige con absoluta contundencia:

*Restitución Inmediata del Situado Constitucional y el FCI: Exigimos que la totalidad de los recursos extraordinarios por venta de hidrocarburos sea distribuida de manera automática y proporcional a todas las alcaldías del país, sin rasgos, sesgos ni chantajes políticos. El bienestar de la gente no puede depender del color del gobernante de turno.

​*Etiquetado de Recursos para la Inversión Local: El dinero asignado debe blindarse y destinarse exclusivamente a la recuperación de la infraestructura comunitaria y los servicios públicos esenciales, impidiendo que se disuelva en la burocracia.

*Gestión Eficiente desde la Base: La solución al caos municipal no llegará desde las oficinas de Caracas, sino desde la calle. Es urgente empoderar al ciudadano a través del binomio de gestión Parroquia-Consejo Comunal. Exigimos la reactivación de las Juntas Parroquiales mediante elecciones universales, directas y secretas, y la reorientación democrática de los Consejos Comunales para convertirlos en verdaderos órganos de participación libre y contraloría social pulcra.

​Un país no puede reconstruirse con sus municipios en ruinas. Convocamos a los vecinos, a las fuerzas vivas y a la sociedad civil organizada a levantar una voz unánime contra este secuestro presupuestario. Los recursos que genera el subsuelo nacional deben transformarse en dignidad, calidad de vida y servicios eficientes para todos.

​¡Devuelvan el presupuesto a las comunidades! ¡La descentralización es libertad!

​¡El Poder Ciudadano es la gente!