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Comunicado de Italo Zapata: La integridad del mandato popular y la presencia conductora en Venezuela

 

​Venezuela atraviesa un momento definitivo donde la ética pública y la fidelidad a la voluntad soberana son intransferibles e innegociables.

​La fuerza del movimiento civil que hoy anhela la reconstrucción democrática de nuestra nación no reside en componendas de pasillo ni en transacciones de espaldas a la gente. Reside en un compromiso ético inquebrantable y en una conducción legítima que ha demostrado, con testimonios de vida y valentía, que el destino de Venezuela se decide con los venezolanos y en Venezuela.

​1. La conducción se ejerce en el terreno.

​La presencia de la líder María Corina Machado en el territorio nacional no es una circunstancia azarosa; es el eje central de la resistencia y la conducción política legítima. Intentar comprender o resolver la crisis venezolana prescindiendo de su presencia, o pretendiendo su desplazamiento, no solo es un error estratégico de factores externos e internos, sino un desconocimiento flagrante del mandato que el pueblo venezolano otorgó con absoluta claridad.

​2. La ética como factor de “perturbación”.

​Frente a los rumores y movimientos sutiles que pretenden revivir viejas prácticas de cohabitación y negociados que solo benefician a las élites, lo decimos con claridad: la firmeza moral no es un obstáculo para la paz; es la única garantía de una transición verdadera.

​Quienes ven la rectitud, la transparencia y la fidelidad a los principios como un “factor de perturbación” revelan su propia incapacidad para sostener una postura digna ante la tiranía. La verdadera paz y la estabilidad económica que tanto necesita el país no nacerán de pactos oscuros que sacrifiquen la justicia, sino de una institucionalidad sólida y moralmente validada.

​3. Alerta temprana a la nación.

​Hacemos un llamado de alerta y conciencia a todos los sectores ciudadanos, a las bases comunitarias y a los aliados internacionales de buena voluntad:

​La soberanía no se delega: Los liderazgos en Venezuela los quita y los pone el pueblo venezolano a través de la legitimidad de su respaldo, no las agendas particulares de factores que priorizan intereses corporativos o pragmatismos vacíos.

​Unidad en torno a principios, no a complicidades: La verdadera unidad democrática se fundamenta en los valores compartidos de libertad y justicia. Cualquier intento de apartar la conducción legítima bajo el pretexto de “facilitar” acuerdos dudosos será firmemente rechazado por el país real.

​El Poder Ciudadano es la gente, y la gente ya eligió una ruta de dignidad, coraje y transformación. La conducción de María Corina Machado representa la garantía de que el proceso de reconstrucción democrática no será traicionado ni transado a cambio de migajas. Nos mantenemos vigilantes, firmes y en perfecta dirección desde cada parroquia y comunidad, defendiendo el derecho inalienable de los venezolanos a ser libres bajo un liderazgo civil de indiscutible altura moral.

​Comité Ejecutivo Nacional y Direcciones Regionales de Poder Ciudadano

21 de junio de 2026