En aquel momento eran cuatro fallas controladas que permitían mantener el llenado y vaciado del embalse bajo supervisión. Los especialistas señalaban que, con mantenimiento permanente, la obra podía extender su vida útil durante muchos años más.
Pero el tiempo pasó, los estándares internacionales cambiaron y el abandono gubernamental hizo el resto.
Hoy la represa presenta nueve filtraciones. Nueve heridas abiertas en una estructura que sostiene millones de litros de agua sobre ciudades enteras. El riesgo de dejar sin suministro de agua a miles de personas es enorme. Los pueblos de San Juan, santa fe y parte de la ciudades de Puerto la cruz, Barcelona, margarita y la ciudad de Cumaná corren el riesgo de quedar sin el suministro de agua potable por tubería.

Mientras la escasez asecha, la respuesta oficial ha sido lenta, improvisada y profundamente irresponsable.
Expertos han explicado que es urgente disminuir la presión hídrica del embalse, evitar que siga acumulando más agua y avanzar de inmediato en la recuperación del túnel de trasvase que conecta la serranía cercana a Santa Fe con la zona de Periquito.

Durante años, el paso de agua clorada deterioró las capas internas del túnel, debilitando su estructura. Hoy se necesita un plan de emergencia serio para desalojar parte del agua, reducir riesgos y evitar una tragedia de dimensiones históricas.
@0293vive 5.7 kilómetros hacia las entrañas de la montaña. Un trayecto entre motos, caminatas y el sonido constante del agua que hoy no llega a nuestros hogares. 🔦⛰️ Entramos al túnel del Turimiquire para documentar el punto exacto de la falla y mostrarles la realidad de este desafío. Queremos resaltar la labor de los trabajadores que están allí adentro; un esfuerzo constante donde el paleado y la carga de escombros no se detienen para que el agua regrese a Cumaná. La solución es compleja y requiere un esfuerzo monumental, transformando la fuerza del trabajo humano en la esperanza de toda una ciudad. 💧🙏🏼 #Cumaná #Turimiquire #Sucre
Sin embargo, mientras el pueblo vive una emergencia humanitaria, la gobernadora anuncia supuestas aprobaciones de proyectos como si el problema estuviera resuelto. Después de más de 70 días sin agua en gran parte del estado Sucre, la gobernadora informó públicamente sobre la supuesta aprobación del proyecto de supervisión y recuperación de la represa Santiago Mariño.
Pero la realidad golpea más fuerte que cualquier discurso político. Hasta ahora no existe claridad pública sobre recursos efectivamente asignados en gaceta oficial para ejecutar de inmediato las obras de emergencia necesarias. Mientras tanto, el pueblo se muere de sed.

En sectores de Cumaná como La Llamada, Brasil, Bebedero, Caigüire, Boca de Sabana, Campeche, Mundo Nuevo y Miramar, las familias sobreviven en condiciones inhumanas. Madres cargando tobos bajo el sol. Ancianos enfermos sin poder bañarse. Niños soportando semanas enteras sin agua. Personas con dolores musculares, agotamiento físico y enfermedades derivadas de la falta de higiene y deshidratación.La gente está cansada de escuchar cadenas políticas mientras los hogares permanecen secos. La gobernadora tiene que dejar de maquillar la realidad y ponerse del lado del pueblo. Tiene que exigirle al gobierno nacional la aprobación inmediata y transparente de los recursos necesarios para salvar el sistema hídrico más importante del oriente venezolano.

Porque incluso aprobando los recursos hoy mismo, sin retrasos burocráticos y trabajando de manera continua, especialistas consideran que las obras podrían tardar como mínimo seis meses. Seis meses más de sufrimiento para un pueblo que ya no aguanta.

Turimiquire no es solamente una represa. Es la fuente de vida de millones de venezolanos. Es una obra monumental que merece ser protegida con responsabilidad, mantenimiento y verdad.

