Enfermeros de centros privados en Lara amenazan con renuncias masivas debido a salarios insuficientes, bonificaciones que no impactan beneficios laborales y la falta de respaldo legal en la Gaceta Oficial.
Enfermeros amenazan con renuncia masiva en clínicas privadas por bajos salarios.
Los enfermeros que trabajan en centros de salud privados en el estado Lara podrían iniciar una renuncia masiva en los próximos días si no les mejoran el salario. Elda Jiménez, presidenta del Colegio de Profesionales de Enfermería en la entidad, comenta que esta es una posibilidad que está sobre la mesa y que lo que pasó en la Unidad de Diálisis Razetti, en donde las enfermeras que trabajan allí renunciaron este 12 de mayo, podría repetirse en otras instituciones del estado.
De acuerdo con lo explicado por la dirigente gremial, esta medida no ha sido organizada por el colegio, sino que forma parte de una respuesta conjunta que los profesionales están dando ante los bajos sueldos que devengan.
«El 30 de abril decretaron que el ingreso mínimo mensual sería de 240 dólares, pero el salario quedó en Bs. 130. El problema con esta situación es que las empresas privadas, como en este caso la Clínica Razetti, no está en la obligación de pagar esos 240 dólares y por eso quieren dar dádivas a los trabajadores», dice.
La especialista menciona que esta no es la primera vez que, desde las instituciones de salud privadas, se quieren hacer las desentendidas con el personal que allí labora. En este sentido, la dirigente gremial expresa que, mientras lo anunciado por el gobierno venezolano no se establezca en Gaceta Oficial, hay un vacío legal que es usado por el patrono para establecer salarios muy por debajo de lo que indica la ley.
«Esta es una realidad que venimos denunciando desde hace años. Nosotros necesitamos que se establezcan montos claros en la ley, porque esa es la única manera de garantizar que enfermeros sigan en sus puestos de trabajo», manifiesta.
De acuerdo con lo explicado por Jiménez, en las instituciones privadas también establecen la figura de bonos para pagar a los trabajadores. Esto es algo que termina repercutiendo de forma directa en los pasivos laborales y establece una especie de esclavitud moderna porque, muchos de los enfermeros, prefieren quedarse un año entero trabajando sin tomar vacaciones porque saben que, en el momento en el que dejen de trabajar, dejarán de cobrar estas bonificaciones.
«Hay trabajadores que salen de una clínica y se van a otra o salen del turno del hospital y se van a una institución privada sin tener descanso. Esto es lo que se hace para poder tener ingresos medianamente dignos. La situación es preocupante porque, con estos niveles de explotación, se está acabando con la salud de los trabajadores», puntualiza Jiménez.
La posibilidad de que se produzca una renuncia masiva de enfermeras y enfermeros en centros de salud privados es algo que genera preocupación en la colectividad. Para efectos de este reportaje, el equipo periodístico de LA PRENSA DE LARA habló con algunos pacientes para saber qué pensaban sobre esta situación. La encuesta sirvió para confirmar que hay un patrón generalizado de miedo por quedarse sin profesionales en áreas críticas que ameritan la presencia del personal de enfermería.
Héctor Colmenárez, representante de la organización Amigos del Paciente Renal, comenta que, actualmente, no hay déficit en el personal de enfermería que trabaja dentro de las unidades de diálisis; sin embargo, es consciente de que el salario que estos profesionales ganan no alcanza para cubrir las necesidades básicas, por lo que hace un llamado al gobierno venezolano para que tome cartas en el asunto.
«Lo primero que debemos entender es que las enfermeras que trabajan en estas unidades se han preparado de forma especial. Son profesionales que se han capacitado para poder atender a pacientes renales y esto es algo que se debería valorar. No es posible que estas profesionales cobren salarios que incluso están por debajo de lo que dice el gobierno se tiene que pagar», comenta. Mientras esta situación se solventa, los enfermeros han empezado a tomar cartas en el asunto. El primer paso fue una renuncia masiva en la Unidad de Diálisis Razetti, pero esto es algo que se podría replicar no sólo en el resto de unidades de diálisis.
Osman Rojas – La Prensa de Lara

