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La propuesta del Papa León XIV para vivir esta Cuaresma sin lastimar al prójimo

 

León XIV propone una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco apreciada, es decir, la de abstenerse de utilizar palabras de odio y que hieren en familia o en los debates políticos.

El pontífice pide aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad.

El Papa León XIV propuso que en la Cuaresma, el período que precede la Semana Santa y en el que los católicos suelen llevar a cabo algunas privaciones, se haga un ayuno del lenguaje y se eviten las palabras de odio y que hieren en familia, en los debates políticos o en la comunicación.

Así se lee en el tradicional mensaje para la Cuaresma del pontífice que fue publicado este viernes y donde además de invitar a la abstinencia de alimento insta a incluir también otras formas de privación destinadas a hacernos adquirir un estilo de vida más sobrio, porque solo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana.

Y al respecto, propone una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco apreciada, es decir, la de abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo.

  

Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias, añade el pontífice estadounidense en su mensaje.

Pide además aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas.

Entonces -asegura- muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz.

El Papa espera vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás.

Invitó asimismo a que las comunidades cristianas se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor.

El Nacional