
El apaciguamiento de las cosas
Todo está en calma.
Doy una última mirada al cuarto:
si muriera esta noche
mínimas serían las dificultades que siguieran.
No hay nadie ya despierto
y he concluido la última anotación
de lo que haré mañana.
Todo está encarpetado,
no hay ningún ángulo que sobresalga.
Casi no hay objetos redondos.
Los piolines en su sitio
y los suicidas sonriendo tras los vidrios.
Este poema es lo único que da
la clave de la madeja:
“Los monstruos, bien peinados, por dentro”.
Emma Barrandéguy fue una periodista, poeta, novelista y dramaturga nacida en Gualeguay, Entre Ríos, en 1914. Se traslada a Buenos Aires en la década del 30. Allí trabaja en el diario Crítica y fue traductora para las editoriales El Ateneo y Emecé, entre otras cosas, pero siempre regresando a la provincia. Durante el tiempo que vive en Buenos Aires, su relación con el mundo literario e intelectual de Entre Ríos no cesa. De hecho, mientras trabaja en la redacción de Crítica vende vales adelantados para promocionar la obra de Juan L. Ortiz, quien suele visitarla en su casa porteña de calle Lavalle 357. Frecuentó grupos feministas, queer, gays, comunistas y literatos. Se incorpora al Partido Comunista Argentino, pero más tarde se aleja debido a la postura del Partido con respecto a la homosexualidad y la liberación de la mujer. Su poesía reunida está recogida en Pescar por fin tu corazón inquieto, publicado por Caballo Negro Editora en 2019.

