
El partido opositor La Causa R denunció este martes que Venezuela carece de una transición política auténtica mientras el oficialismo retenga el mando del aparato represivo y continúe la detención de prisioneros de conciencia. Esta postura surge tras la captura de Nicolás Maduro y la posterior juramentación de Delcy Rodríguez como presidente encargada.
Mediante una misiva difundida por el líder Andrés Velásquez en la red social X, la organización rechazó que el chavismo pretenda tutelar el proceso político actual, señalando que la voluntad popular es inalienable y que nadie tiene la facultad de silenciar el deseo de cambio de los ciudadanos.
Desconocimiento de la legitimidad oficialista
La organización política reiteró su reconocimiento a Edmundo González Urrutia como el vencedor real de los comicios del 28 de julio de 2024, pese a que el ente electoral proclamó a Maduro sin transparentar las actas. En su análisis, el partido afirmó que el pueblo derrotó de forma contundente al madurismo en las urnas, pero que la cúpula estatal ignoró dicho resultado para imponer una usurpación violenta.
Este periodo, según denunciaron, se caracterizó por dejar a su paso miles de presos políticos, heridos y una cifra alarmante de líderes en el exilio o bajo persecución constante.
El impacto de la intervención internacional
Respecto a la operación militar de Estados Unidos ejecutada el pasado sábado, La Causa R consideró que tales eventos derivaron directamente del quiebre institucional y la violación de la soberanía nacional por parte del Ejecutivo.
Para el partido, la permanencia de las estructuras del madurismo en la conducción del Estado anula cualquier posibilidad de una transición democrática real. «No hay transición si el madurismo sigue dirigiendo los destinos del país», sentenciaron de forma tajante en su comunicado.
Un nuevo ciclo de incertidumbre política
Estas declaraciones coincidieron con la presión de diversas ONG que exigen la libertad de los detenidos políticos tras la caída de Maduro y su esposa, Cilia Flores. Mientras tanto, Delcy Rodríguez asumió la jefatura del Ejecutivo por designación del Tribunal Supremo de Justicia, convirtiéndose en la primera mujer en el cargo bajo el amparo de Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento.
Este movimiento administrativo ocurre en paralelo al proceso judicial en Nueva York, donde se declararon no culpable de los cargos federales que enfrentan tras su traslado a suelo estadounidense.
El Impulso

