El Modernismo es el momento en el que los compositores dejan de escribir «como se había hecho siempre», y empiezan a explorar el color, el ritmo, la disonancia, y las músicas populares del mundo para construir nuevos lenguajes.
Ya no hay un solo centro tonal ni una sola forma «correcta» de componer.
Voy a tratar de presentarles a los principales exponentes de este nuevo lenguaje musical. Empezaré con Claude Debussy.
Debussy – Prèlude à l’après-midi d’un faune (1894). Claudio Abbado
El color orquestal remplaza a la melodía tradicional.
Ravel- Daphnis et Chloé, suite No 2. El Erotismo y luz francesa llevados al climax rítmico
Satie-Gymnopédie N° 1 y 3 (1888) orquestada por Debussy. Alain Atinoglu.
Stravinsky – La consagracion de la primavera (1913). Dudamel. La obra que escandalizó al público de París.
Schoenberg–Pierrot-Lunaire, Moodrunk & Night (1912). Boulez.
La voz hablada y cantada y la disonancia como expresión del inconsciente.
Webern – Cinco piezas para orquesta, op 10 (1913). Ensemble intercontemporain
Miniatura ultraconcentrada: cada sonido importa.
Berg-Wozzeck (1925). Acto III, Escena Final.
Tragedia social contada con lenguaje atonal.
Bartok–musica para cuerdas, percusión y celesta (1936).
Energía rítmica con raíces húngaras
Falla – El amor brujo (Danza ritual del fuego) (1915). Antonio Gades y Cristina Hoyos.
Folclore, color y hechizo.
Prokofiev–Romeo y Julieta (1935). Danza de los caballeros. Gergiev.
Modernidad soviética con músculo y nobleza.
Shostakovich– Sinfonía 5 (1937). IV allegro: Solti.
Modernismo vigilado.
Copland– Appalachian Spring (1944). Variaciones sobre «Simple Gifts. Bernstein.
Una bella visión de los Estados Unidos.
Varese-Ionisation (1931). Ensemble intercontemporain.
La orquesta de percusión demuestra que el timbre también es música.
Messiaen– Cuarteto para el fin de los tiempos (1941). Louange à l’eternité de Jesus:Yo Yo Ma.
Misticismo sonoro en plena guerra mundial.
Ives-The unanswered question (1908). Bernstein.
La gran pregunta moderna: Voces que no se ponen de acuerdo.
Analitica.com – Emilio Figueredo.

