
No sé por qué fui.
No sé, por qué fui,
pero allí me hallaba.
El mar me atraía por su belleza y mi hambre.
Esta, del mar necesitaba y él, generoso, desprendido, a ella saciaba.
Tanto que, de ella, uno, nunca sintió sus rigores.
No se sentía, no golpeaba, siempre estaba saciada y escondida, por el mar domada.
Entonces no fui por hambre, por el mar y su belleza.
No era la mejor hora. Pero fui como un sonámbulo detrás de un sueño.
Al llegar a la orilla del mar, vi un bote, un grande peñero.
Las olas, muy altas, que venían de la costa del norte, le mecían;
Tanto que parecían abordarlo.
Al inclinarlo a mi lado, la miré sentada en medio de la anclada nave.
Me lancé a las agitadas aguas y abordé aquella danzante embarcación.
Ambos, estuvimos abrazados y meciéndonos toda lo que quedaba de la tarde.
Como sumergidos en la mar, unas veces estuvimos agitados y otra en calma.
Ella me llevó hasta allí y a aquella extraña hora.
“Yo te esperaba”, me dijo. “Yo, salí de casa sonámbulo buscándote”, le dije.
Por todo, y por ella, siempre sueño con el mar.
Eligio Damas: Profesor, especializado en Historia. Nació en Cumaná, lleva unos cuantos años viviendo en Barcelona. Ha sido militante y dirigente político. Desde hace varios ha publicado en diarios y revistas. Escritor de artículos sobre temas diversos; cuentos, novelas y ensayos. Tres de sus novelas, “La Tía Panchita”, “La Mudanza” y otra sin título definitivo, están sin editar. Con la novela “El Crimen Más Grande del Mundo”, se ganó el premio nacional de narrativa del 2010, del Fondo Editorial IPAS.ME.

