
Declaración del Presidente del CMFI Quincuagésima Segunda Reunión del Comité Monetario y Financiero Internacional Sr. Mohammed Aljadaan, Ministro de Hacienda de Arabia Saudita.
La economía mundial atraviesa una profunda transformación y enfrenta una elevada incertidumbre, lo cual entraña desafíos pero también oportunidades. Si bien el crecimiento ha sido resiliente, comienzan a manifestarse tensiones. Adoptaremos políticas firmes que fomenten la confianza, generen resiliencia y salvaguarden la estabilidad macroeconómica y financiera. Continuaremos cooperando para hacer frente a los desafíos mundiales. Las guerras y los conflictos en curso siguen causando graves consecuencias humanitarias, con cuantiosos costos económicos y considerables efectos de contagio. Poner fin a las guerras y los conflictos y conseguir una paz duradera en todo el mundo sigue siendo esencial para el crecimiento sostenible y la estabilidad a largo plazo.
Los integrantes del CMFI acordaron el siguiente texto:
1. La economía mundial se encuentra en el medio de una profunda transformación. Los notables cambios de las políticas en el comercio y otros ámbitos están reconfigurando los mercados mundiales y los marcos de políticas, y por ende agudizando la incertidumbre. Estos factores, así como fuerzas transformadoras como la digitalización y los cambios demográficos, comportan desafíos, pero también oportunidades. Si bien el crecimiento ha sido resiliente, comienzan a manifestarse tensiones. Se espera que la desinflación continúe, aunque con notables variaciones entre países. Las perspectivas están sujetas a riesgos adversos, en un complicado contexto marcado por un crecimiento escaso, altos niveles de deuda, fenómenos meteorológicos extremos y desastres naturales más frecuentes, tensiones comerciales y desequilibrios excesivos entre países. Las guerras y los conflictos en curso siguen causando graves consecuencias humanitarias, con cuantiosos costos económicos y considerables efectos de contagio.
2. Adoptaremos políticas firmes que fomenten la confianza, generen resiliencia y salvaguarden la estabilidad macroeconómica y financiera. Las instituciones económicas sólidas, en particular los bancos centrales y su independencia, siguen siendo esenciales para la credibilidad de las políticas y la confianza. Calibraremos nuestras políticas fiscales de forma adecuada y, cuando sea necesario, consolidaremos el giro hacia los ajustes fiscales a fin de garantizar la sostenibilidad de la deuda y reponer los márgenes de maniobra. Estos ajustes deben tener como ancla una estrategia creíble a mediano plazo, y al mismo tiempo han de movilizar recursos internos, mejorar la eficiencia del gasto, respaldar inversiones públicas y privadas que fomentan el crecimiento y los aumentos de la productividad y han de preservar la cohesión social. Los bancos centrales mantienen su compromiso firme de mantener la estabilidad de precios, en consonancia con sus respectivos mandatos, y seguirán adaptando sus políticas en función de los datos disponibles y comunicando oportunamente los ajustes. Continuaremos adhiriéndonos a las normas internacionales, vigilando de cerca las vulnerabilidades financieras y los riesgos para la estabilidad financiera y adoptando medidas para enfrentarlos. Esto incluye reforzar la supervisión de los riesgos sistémicos derivados de la inteligencia artificial, las instituciones financieras no bancarias y los activos digitales, sin dejar de aprovechar las ventajas de la innovación financiera y tecnológica. Asimismo, promoveremos reformas estructurales orientadas a mejorar el clima empresarial, simplificar las regulaciones excesivas cuando sea necesario, combatir la corrupción e incentivar la innovación y el uso de la tecnología. Seguiremos cooperando para hacer frente a los desafíos mundiales y garantizar la estabilidad y el funcionamiento eficaz del sistema monetario internacional. Trabajaremos de manera conjunta para corregir los desequilibrios excesivos entre países mediante reformas específicas a nivel nacional y una coordinación multilateral, en aras de una economía mundial justa y abierta. Reafirmamos nuestros compromisos asumidos en abril de 2021 en lo relativo a los tipos de cambio.
3. Continuaremos apoyando a los países en sus procesos de reforma y en la gestión de las vulnerabilidades relacionadas con la deuda, prestando especial atención a los desafíos que enfrentan los países vulnerables y de ingreso bajo, incluidos los Estados frágiles y afectados por conflictos y los pequeños Estados en desarrollo. Instamos al FMI a profundizar su labor para hacer frente a las vulnerabilidades relacionadas con la deuda en los países de ingreso bajo, en particular las políticas a las que se puede recurrir para abordarlas. Celebramos los avances logrados en el tratamiento de la deuda en consonancia con el Marco Común del G20 y otros mecanismos. Mantenemos nuestro compromiso de afrontar las vulnerabilidades de la deuda a escala mundial de manera eficaz, integral y sistemática, lo que comprende seguir impulsando la aplicación del Marco Común de forma previsible, oportuna, ordenada y coordinada. Instamos a todas las partes interesadas, en particular a los acreedores privados, a reforzar la transparencia de la deuda. Aguardamos nuevos avances en la Mesa Redonda Mundial sobre la Deuda Soberana. Respaldamos la labor del FMI y el Banco Mundial en el marco de su estrategia de tres pilares para asistir a los países cuya deuda es sostenible pero enfrentan fuertes presiones de servicio de la deuda, lo que incluye ayudarlos a adoptar reformas sólidas orientadas al crecimiento, movilizar recursos internos y atraer capital privado. Aguardamos con interés el examen del Marco de Sostenibilidad de la Deuda para Países de Ingreso Bajo.
4. Consideramos acertada la Agenda Mundial de Políticas de la Directora Gerente.
5. Apoyamos la supervisión centrada en brindar a los países asesoramiento individualizado y franco para ayudarlos a fortalecer la resiliencia económica, salvaguardar la estabilidad macroeconómica y financiera, garantizar la sostenibilidad de la deuda, promover el crecimiento sostenible y lograr un reequilibrio ordenado de la economía mundial. Aguardamos con interés los resultados del Examen Integral de la Supervisión del cual surgirán las futuras prioridades y modalidades de supervisión; el Examen de los Programas de Evaluación del Sector Financiero orientado a mantener la coherencia entre la supervisión financiera y la evolución de los riesgos para la estabilidad financiera, así como nuevos estudios que permitan mejorar el análisis de las causas de los desequilibrios excesivos entre países.
6. Aplaudimos el reciente balance sobre la Red Mundial de Seguridad Financiera, que incluyó un debate sobre cómo afianzar la colaboración entre el FMI y los mecanismos regionales de financiamiento. Aguardamos con interés, por un lado, el examen del diseño y la condicionalidad de los programas que se está llevando a cabo para fortalecer aún más la eficacia de los programas respaldados por el FMI a fin de contribuir más a los esfuerzos de los países miembros por restablecer la viabilidad externa y generar resiliencia, y por otro, el examen de la Línea de Liquidez a Corto Plazo. Hacemos un llamamiento para que se adopten de manera oportuna todas las reformas del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza con miras a preservar su capacidad autosostenible de concesión de préstamos.
7. Expresamos nuestro apoyo a las iniciativas orientadas a seguir fortaleciendo las capacidades institucionales, conforme a la estrategia de fortalecimiento de las capacidades de 2024, y a garantizar que cuenten con un financiamiento sostenible. Seguimos abogando por que las actividades de fortalecimiento de las capacidades se implementen de manera flexible y acorde con las circunstancias, en estrecha coordinación con el asesoramiento sobre políticas y el diseño de los programas.
8. Reafirmamos nuestro compromiso de que el FMI siga siendo una institución sólida, basada en cuotas y con una dotación suficiente de recursos, situada en el centro de la red mundial de seguridad financiera. Hemos avanzado en la obtención de la aprobación de los países a favor del aumento de las cuotas en el marco de la Decimosexta Revisión General de Cuotas, y aguardamos con interés la conclusión de este proceso sin más demora. Reconocemos que la realineación de las cuotas relativas debe procurar reflejar mejor la posición relativa de cada país en la economía mundial, protegiendo las cuotas relativas de los países miembros más pobres. Estamos avanzando en la elaboración de principios que sirvan para guiar los futuros debates sobre las cuotas y la estructura de gobernanza del FMI, con miras a concluir este proceso a más tardar en las Reuniones de Primavera de 2026, conforme a lo establecido en la Declaración de Diriyah.
9. Aplaudimos las iniciativas de racionalización emprendidas por el FMI con el objetivo de mejorar la eficiencia institucional y maximizar el valor que ofrece a sus países miembros. Reiteramos nuestro agradecimiento al personal por la gran calidad de su labor y su dedicación en el marco del sistema meritocrático del FMI, e instamos una vez más a intensificar los esfuerzos por mejorar la representación regional y de las mujeres entre los funcionarios de la institución, así como la representación de las mujeres en los cargos de liderazgo en el Directorio Ejecutivo y la Junta de Gobernadores.
10. Nuestra próxima reunión está prevista para abril de 2026.
Fondo Monetario Internacional

