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Los vecinos cambian parte de los alimentos de las bolsas Clap por frutas y verduras

A la par de que se incrementa el costo de las bolsas que comercializan los Clap, son más recurrentes las quejas de los beneficiarios, quienes prefieren que la economía mejore para que la gente pueda comprar y escoger lo que necesita, y no depender de una dádiva estatal de mala calidad.

Bolsas Clap aumentan de precio sin mejorar los productos: Vecinos cambian los alimentos por frutas y verduras.

La poca variedad de alimentos y la mala calidad de algunos productos son motivos de quejas.

Las bolsas que comercializan los Consejos Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) aumentaron su costo a comienzo del mes de agosto y las quejas de los vecinos cada día son más recurrentes, ya que la calidad de los productos no mejora.

El costo anterior era de 100 bolívares, pero ahora los alimentos cuestan entre 180 y 200 bolívares, más que el salario mínimo fijado en 130 bolívares mensuales desde marzo de 2022, lo que representa $1, según la tasa fijada por el Banco Central de Venezuela (BCV).

Este precio de la bolsa puede variar de acuerdo con gastos de logística, que incluyen transporte, fotocopias y pago de ayudantes, entre otros.

Clap

Esto sí, esto no…

Cada vez que María Colmenares recibe el beneficio coloca a un lado las arvejas, el arroz y el aceite. Ella vive en los Valles del Tuy, estado Miranda. En su comunidad, los vecinos intercambian algunos alimentos.    

«Un señor nos cambia los productos que no usamos por cambur, plátanos, yuca o cualquier otra verdura«, señaló Colmenares a El Pitazo, este 11 de agosto.

A Colmenares no le gusta el olor que emana del aceite al momento de freír; tampoco el aspecto del arroz.

«Las arvejas son tan duras que ni siquiera las gallinas de las comen«, agregó a su lamento la ama de casa.

Este tipo de quejas son periódicas. Los vecinos han denunciado que los productos tienen gorgojos, los empaques vienen abiertos, con telarañas, y no todos se pueden comer.

«Nosotros estamos acostumbrados a comer arepa con harina de maíz blanco, pero el Gobierno se empeña en mandarnos harina amarilla. Mi vecina las cambia por productos de limpieza«, indicó Colmenares con resignación.

  

Las utilizaron para las elecciones

Laura Yépez también hace trueque. La última vez que recibió la bolsa fue la primera semana del mes de junio. Contenía cuatro kilos de harina de maíz amarilla; un kilo de arroz; un kilo de espagueti; un kilo de azúcar; un litro de aceite; 250 gramos de nutrichica; 250 gramos de leche; la misma cantidad de sal, caraota, carne enlatada y dos latas de sardinas.

«El mes pasado no me llegó el beneficio. Las bolsas tienen semanas de retraso, porque las utilizaron para la logística de las elecciones municipales«, señaló este 11 de agosto.

Yépez aseguró que en enero de este año el arroz que recibió «trajo animalitos y la pasta estaba abierta«.

«Uno no puede comerse eso, porque es un riesgo para la salud. Hace tres años traían café, pero sabía a maíz tostado y no lo incluyeron más, ante tantas denuncias de los consumidores», remarcó.

Yépez reconoce que la bolsa es una alternativa, en medio de la crisis, pero cuestiona la calidad de los productos. Ella es secretaria en un consultorio médico y gana 150 dólares mensuales, pero asegura que no le alcanza para cubrir sus gastos de alimentación.

«Si la bolsa incluyera cuatro kilos de harina blanca; un buen aceite y un arroz de mejor presentación, así como más proteína, sería de gran ayuda, pero la realidad es que uno ya no quiere esos productos, a pesar de la necesidad que tenemos«, acotó.

Al ser consultada si alguna vez ha intercambiado estos productos, dijo que «no solo una vez, en muchas oportunidades«.

«Cambio las arvejas por artículos de limpieza y por hortalizas. Es una práctica muy común en mi sector. Siempre pasa un señor con el camión por mi casa o se estaciona en el mercado y allí hacemos el cambio», dijo la residente de la parroquia Cartanal del municipio Independencia.

Prueba no superada

Una encuesta publicada por el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice-Libertad), en agosto de 2024, reveló que la evaluación de los ciudadanos con respecto a los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) no fue positiva.

91 % de los entrevistados se mostró a favor de la eliminación del subsidio y los servicios de distribución, pues los consideran ineficientes, y 86 % asegura que no utiliza todos los productos debido a su mala calidad, mientras que 62% resalta que, aunque se incremente la cantidad de productos, la calidad de estos suele ser baja.  Solo 4 % respondió que necesita la bolsa para subsistir.

58 % destacó las inconsistencias de marcas y la poca confianza que generan para el consumo. En vista de esta apreciación, los beneficiarios suelen intercambiar los productos por dinero en efectivo o por otros que sí respondan a sus necesidades, menciona una nota publicada por Cedice en su página web.

La mayoría de los participantes en la encuesta prefiere que la economía mejore para que la gente pueda comprar y escoger lo que necesita, de acuerdo con su preferencia, y no depender de una dádiva estatal de mala calidad.

Redacción El Pitazo