Irrumpieron en la escena musical de los años 60 como un torbellino sonoro y poético que desbordaba las convenciones del rock; The Doors.
En una década marcada por el idealismo psicodélico, las protestas sociales y la búsqueda espiritual, la banda The Doors liderada por Jim Morrison ofreció algo distinto: una exploración oscura y sensual del inconsciente, el deseo, la muerte y el rito.
Las letras de Morrison, influenciadas por Rimbaud, Nietzsche y el cine expresionista, rompieron con la simpleza de la lírica pop y transformaron la figura del cantante en chamán, poeta maldito y mito trágico.
Voy a seleccionar, algunas de sus más emblemáticas canciones y en la medida de lo posible incorporaré un breve comentario en cada una de ellas.
Break on Through (To the Other Side): Primer tema de su primer disco. Declaración de intenciones.
Light My Fire: El hit. Pero también un solo instrumental que mezcla jazz y rock psicodélico.
The End: Apocalíptico, teatral, hipnótico. Ideal para hablar del “lado oscuro” de Morrison.
Riders on the Storm: Elegante y lúgubre. Una obra maestra de atmósfera
People Are Strange: Misteriosa y existencial. Puedes asociarla a la mirada del “outsider”.
L.A. Woman : El canto del cisne. Rock en crudo, sin adornos
Love Me Two Time: Blues con sensualidad decadente.
When the Music’s Over: Una especie de hermana mayor de The End.
Touch Me: Con arreglos de vientos, casi barroca.
Moonlight Drive: Una joya del surrealismo psicodélico.
Not to Touch the Earth: Ritual y lisérgica. Parte de Celebration of the Lizard.
Crystal Ship: Breve y etérea. Ideal para cerrar una selección más poética.
Emilio Figueredo – Análitica.com

