Parafraseando el título de una canción reciente Duele la realidad cubana de hoy. La agudización de las necesidades producto de la severa crisis económica, ha puesto a la gran mayoría de la población en una condición de miseria que pone al país en el umbral de una crisis alimentaria. Mala cosa.
La situación en Cuba se ha venido complicando desde hace muchos años. A partir de los años 90, con la desaparición de la Unión Soviética y del Bloque Comunista del Este el país cayó en una crisis económica a la que se le llamó eufemísticamente Periodo Especial en Tiempo de Paz. Ese período implicó la falta de alimentos, de transporte, de combustible, de medicamentos.
A lo largo de los años 90 la situación fue estabilizándose y se logró llegar a un estado en el que las cosas funcionaban algo mejor. Duró esto un par de décadas sin que saliéramos del periodo especial, porque quedaron muchas cosas pendientes, numerosas carencias que se mantuvieron. Desde entonces empezó un proceso que se ha potenciado en los últimos años. Lo que era un tejido social compacto, se fue dilatando y aparecieron algunos chispazos de posibilidades económicas junto a bolsones de menos posibilidades. No quiero llamarlos pobreza, ni miseria, porque tendría que ver con términos de carácter económico. Pero sí hubo personas con menos posibilidades después de la pandemia y con la primera presidencia de la administración Trump.
La situación se ha agravado a unos límites bastante dramáticos. Hoy en día, como sabe prácticamente todo el mundo, hay zonas del país donde falta la electricidad por diez, 12, 14, 16 horas, un día, otro día, y otro día. En La Habana es menos complicado, pero también hay apagones, a veces dos en un mismo día, de tres, cuatro o cinco horas. El transporte público ha colapsado. El acceso a los alimentos se ha complicado porque, además, en el medio de este proceso de agudización de los problemas económicos, se hizo un ordenamiento monetario que implicó la desaparición de la moneda que se creó en los 90 como alternativa al dólar. Se eliminó porque provocaba una serie de distorsiones financieras. Terrible. Había que quitarla, pero se esperó demasiado o se escogió el peor momento para hacerlo. El caso es que ha provocado una enorme inflación.
El gobierno, para equiparar el valor del dinero, multiplicó por cinco los montos de los salarios, o multiplicó por diez, según el sector que lo requería. Sin embargo, el precio de los bienes que adquiere la gente se ha multiplicado por 15 y por 20. Hay una medida que explica muy bien esa proporción entre lo que gana una persona y lo que puede adquirir. El jubilado que gana entre 1500 y 2.000 pesos, en un país en donde un cartón de 30 huevos cuesta alrededor de 3000. Ese jubilado no puede ni comerse un huevo diario. ¿Cómo sobrevive? Con estrategias diversas. En algunos casos con un familiar en el extranjero que le envía dinero. Como las tasas cambiarias tienen una oficial y una alternativa que da mucho más que la oficial, la gente más o menos se las arregla por esa vía. Hay quienes que no tienen esa posibilidad y atraviesan un momento muy difícil.
Suma: problema con el dinero, vale decir problemas con la alimentación; falta de electricidad, de transporte, incluso de medicamentos. Lo digo con mi caso. Los medicamentos para la hipertensión arterial pasan meses y no llegan a la farmacia. Eso crea una situación muy difícil.
Digo algo que son absolutamente comprobables. No tengo necesidad de exagerar, porque ya es suficientemente dramática la situación.
Si hay una cifra que dice mucho, esa es 850 mil. Desde el año 2022 al menos 850.000 personas han abandonado la isla. Se dice rápido, pero que tanta gente deje Cuba tiene consecuencias severas para los que se van y para los familiares que se quedan. Para el país que deja ir parte de su presente y de su futuro. No tengo la menor duda que usted conoce la historia del exilio de muchos de sus compatriotas.
Has hecho una acotación importante. A lo menos 850.000. Posiblemente sean más, porque hay aquellos que han salido y no se sabe si van a regresar. Están en un limbo. Incluso hay una situación nueva y es que algunos de los que se fueron posiblemente los regresen a Cuba desde los Estados Unidos con las políticas de Trump, que ha eliminado una serie de visados que se dieron oficialmente mediante un programa humanitario. Es posible que algunos regresen. Espero que no sean demasiados, porque salieron de Cuba vendiendo todo lo que tenían para empezar una nueva vida. ¿Y si tienen que regresar, en qué condiciones? Sería catastrófico para las familias y para el país.
En el 2021 publiqué una novela: Como polvo en el viento, que habla de la diáspora de mi generación, que, a partir de los años 90, comienza a salir del país.
Hubo grandes momentos de crisis migratoria en Cuba, los primeros años de la revolución. Lógico. Había un cambio social y se fue mucha gente. En el año 80, lo que se llamó la crisis del Mariel, en la que fueron embarcaciones a buscar a los familiares a Cuba y se fue otra cantidad que el Gobierno los puso en esos botes para que los sacaran. Se trató de alrededor de 130 mil personas en un plazo de cuatro o cinco meses.
Esta crisis ocurre en el momento posterior en el que las restricciones de la pandemia empiezan a permitir viajar. Durante un año, todo se detuvo porque no había vuelos, no había posibilidades de salir de Cuba. Allí empieza esa nueva normalidad posterior a la pandemia y la gente empieza a irse de Cuba. Sobre todo, se va gente joven, familias completas, incluso con niños. La vía más recurrida fue la de Nicaragua. Los cubanos pueden viajar a Nicaragua sin visado y a partir de ahí, la famosa Ruta de los Coyotes por toda Centroamérica, México, hasta llegar a la frontera de los Estados Unidos. Una enorme cantidad de cubanos pudo legalizar su situación en los Estados Unidos.
Las implicaciones son varias. Primero, hay una cuestión muy simple, que es la demográfica. Se ha perdido una cantidad de población importante en muy poco tiempo y si esa población es fundamentalmente joven, va a traer consecuencias de futuro en el cuadro demográfico. Porque si muchas de esas mujeres jóvenes salen de Cuba y tienen sus hijos fuera de Cuba, una población que ya de por sí ha envejecido, pues va a ser mucho más vieja en uno en unos años sin el recambio generacional que que una lógica demográfica exige. Salen esas personas, salen gente bien preparada y es, por supuesto, una una pérdida, una pérdida de un valor tan importante como es la inteligencia, la juventud, las personas con posibilidades de trabajar durante más años en un plano de lo más elemental que se pueda decir a este a este respecto. Y creo que esa ha sido la gran demostración, el efecto incluso numérico, cuando dices al menos 850.000 es un efecto numérico que expresa una reacción ante esa crisis que se ha vivido, Pues la gente, al no tener otra alternativa, pues ha optado por el exilio. Y esta diáspora ha aumentado en estos momentos con las fronteras norteamericanas mucho más custodiadas, mucho más cerradas, pues están buscando otros destinos. Por lo que he oído, hay muchos cubanos que están intentando viajar a Brasil, por ejemplo a Uruguay eh, donde al parecer son, son admitidos y están buscando esas alternativas. Lo otro es la enorme cantidad de cubanos que están desenterrando los huesos de los abuelos y los bisabuelos españoles para ver si encuentran ahí un papelito que diga yo soy, tú eres mi nieto, tú eres mi bisnieto para tener un pasaporte, un pasaporte español. Me comentaba un funcionario hace hace un tiempo que posiblemente gestionarán hasta 500.000 nuevos pedidos de ciudadanía española en Cuba. Como sabes, Cuba fue un país que recibió una gran cantidad de emigrantes españoles a principios del siglo 20, incluso en el momento en que Cuba se hace independiente. En 1902 nace la República de Cuba, después de la guerra, después de la intervención norteamericana. Todo ese proceso histórico que conocemos, pues llegó una gran cantidad de españoles y los nietos y bisnietos de esos españoles están buscando las trazas de los abuelos. Las actas de bautismo de los abuelos para ver si pueden, si pueden emigrar.
Speaker 1: Vamos a seguir conversando de dificultades, pero aquí me gustaría hacer una pausa sobre ese tema para hablar de otras noticias que no sean necesariamente malas. Usted ha tenido una relación física, espiritual y finalmente literaria con la ciudad de La Habana. Razones más que valederas para publicar el libro Ir a La Habana con fotografías de Carlos Cairo. Y esa es y seguirá siendo pese a los deterioro una de las mayores bellezas del Caribe. Y una buena noticia.
Speaker 2: Si este libro posee en la primera línea del libro. Digo que este es un libro que yo hacía mucho que quería escribir. Eh, Es un libro sobre mi relación personal, cultural y literaria con la ciudad. Está compuesto por un ensayo en el que yo hablo de todo ese proceso de la historia, de la historia histórica y de la historia cercana personal de la ciudad. Desde ese barrio en el que yo nací y vivo, Mantilla en la periferia de la ciudad. Hasta el presente paso por distintas etapas, me voy en algunos momentos al pasado y cuando estaba preparando el ensayo, trabajando con mi esposa, Lucía me dijo Mira, aquí hay algo que que está hecho y que y que puede apoyar este discurso. Y es que ya tú en las novelas has recorrido muchos de estos espacios, muchos de estos lugares, has mencionado muchos de estos personajes y entonces lo que hicimos fue poner dos discursos que se complementan, que es el discurso ensayístico y fragmentos de las novelas en las que se habla de esos procesos. Cuando hablo, por ejemplo, de un barrio cercano al mío que se llama La víbora, pues en una de las novelas del personaje de Mario Conde se habla de la víbora de los parques de la víbora. Cuando hablo del Vedado, la zona de la rampa, pues también aparece en alguna novela en La Habana Vieja. En mi novela Herejes hay una descripción de ese ese pequeño lugar en el que se asentó fundamentalmente la comunidad judía que que vino a Cuba en el siglo 20, que yo describo muy bien en mi novela Herejes y que es un lugar importante para mí, porque era un lugar donde vivió mi abuela materna y una de mis tías y mis primos. Es decir, que hay toda una relación entre los espacios físicos, históricos, sentimentales y los espacios escritos. Y en 1/2 del libro pues recogí una serie de trabajos periodísticos, algunos de los años 80, que se refieren a la ciudad, personajes, lugares, momentos. He ahí hay músicos como Chano Pozo, eh, gran percusionista cubano, personajes tan simbólico como Alberto Marini, ese proxeneta cubano tan famoso que es personaje de mi novela Personas decentes. La historia del barrio chino de La Habana, de la presencia de los catalanes en la en la ciudad y en Cuba. En fin, toda una serie de trabajos y todo eso armó el libro. El libro ha tenido una enorme fortuna en lengua española, que es donde ha circulado fundamentalmente. Ya empiezan a salir traducciones, ya estuve en Portugal presentando la traducción portuguesa, voy a fines de año a a Brasil a presentar porque Brasil y Portugal publican versiones distintas porque aunque hablan portugués, diferencian en las traducciones muchas cosas. Entonces voy a Brasil, ahora voy a ir a a Grecia a presentar también el libro allá y ya se va, eh publicando en otros idiomas y ha tenido una enorme fortuna, como te decía. Ahora, estuve recientemente en la Feria del Libro de Madrid y firmé muchísimos libros e estuve hace dos meses en México, eh En varias presentaciones en la Universidad Nacional Autónoma de México, con una enorme fila de de personas para que el firmara el libro. Y estoy muy satisfecho. Estoy muy satisfecho con lo que ha conseguido ese libro en el que es una historia de un amor como Los amores muy asentados. Deja también un espacio para la crítica, para ver los envejecimiento, para ver los defectos, para ver las enfermedades Y también eso está incluido en este libro. Es decir, no es un libro complaciente con la imagen de la ciudad. Hablo de un proceso que yo llamo de auge. Cómo se me va haciendo ajena la ciudad, que es un proceso histórico y de evolución casi normal. Nos vamos haciendo viejos y vamos viendo como los lugares referenciales de nuestra juventud van cambiando porque tienen que cambiar o van desapareciendo lamentablemente, y eso va creando una cierta distancia con la ciudad. Bueno, todo ese proceso está reflejado en este libro y me siento muy satisfecho de haberlo podido publicar con mi editorial de siempre, que es Editores, con la que estoy, por cierto, ya ahora mismo. Ahora mismo, antes de empezar a hablar contigo, estaba haciendo la revisión final Final de la novela que sale en septiembre, que se llama Morir en la arena y que también sale aquí en España, en septiembre en España, no en el mundo iberoamericano a través de mi editorial española Tusquets.
Speaker 1: Naturalmente, quien quiera enterarse de morir en la arena a partir de septiembre tendrá que leer el libro. Yo no le pido, por lo tanto, que usted cuente los pormenores. Pero no.
Speaker 2: No, no.
Speaker 1: No están, pero están. Sugerente el título, que por lo menos para quienes nos están viendo, escuchando o leyendo, les interesa saber de qué va hacer spoiler. Exacto.
Speaker 2: Te diré que va sobre el destino, muchas veces triste de gente de mi generación te decía que un jubilado en Cuba ganaba 2.000 $ y el cartón de huevo cuesta 3000. Pues ya muchos de esos jubilados son mis compañeros de estudio en la primaria, en la secundaria, en la universidad. Yo voy a cumplir 70 años este año en octubre y esos compañeros que yo he tenido la fortuna de que por mi trabajo he tenido otras posibilidades. Pero esa gente que trabajaron durante 40, 45 años y ahora se encuentran con una jubilación de 2.000 $. Te podrás imaginar como son sus condiciones de vida. Ese es un poco el centro, digamos, conceptual, de una historia que tiene un elemento dramático muy terrible, que es la historia, por cierto real, de un parricidio, un parricidio de unas personas que que yo conocí, que el hijo mató al padre. Eso está en la en la novela.
Speaker 1: Vamos al ahorita de Cuba. El aumento de las tarifas de Internet ha motivado que los estudiantes se apropien de la palabra para protestar, con lo que llaman certeramente incumplimiento de contrato por parte de la entidad del Estado ETECSA. Dos puntualizaciones sobre este caso. La primera no es la empresa ETECSA la que autónomamente decidió el alza de la de las tarifas supongo que es el gobierno.
Speaker 2: Es una empresa del estado cubano. No creo que que funcionen tan autónomamente y sobre todo con una medida que alguien tuvo que pensar que iba a provocar determinadas reacciones porque realmente implicaba un paso más, pero un paso muy profundo en un proceso de dolarización que está teniendo la economía cubana. No sé si tienes noticia de que en los últimos meses tres, cuatro o cinco meses han ido apareciendo en Cuba mercados que venden productos alimenticios, de aseo y útiles del hogar que solo aceptan divisas, es decir, no se compran en pesos cubanos ni en una divisa que se generó en Cuba que se llama MLC, moneda libremente convertible. Tampoco en esa tienes que ir con dólares contante y sonante o con una tarjeta Visa, MasterCard o la que sea a comprar en esos lugares. Eso ya había creado entre la gente un por supuesto lógico malestar. Y la respuesta del Estado siempre fue el gobierno, siempre fue es que necesitamos divisas. Y este paquetazo, como se le ha llamado de defensa, es una demostración de esa necesidad de de divisas. Creo, José, que hay una una realidad que no se puede desconocer. Y sobre esto eh escribiré en En algún momento he estado muy complicado y quiero esperar a tener la certeza de todas las informaciones para poder hacerlo con la coherencia y con el respeto que se debe escribir este tipo de cosas. Y es que el problema es que el Estado cubano está entre la espada y la espada. En cuestiones económicas no hay espada y pared, hay espada y espada. Entonces hay que buscar esas divisas donde sea. Y este camino de dolarizar en lo fundamental las recargas para que la gente puedan tener telefonía móvil y acceso a internet, ha provocado una reacción que tal vez no calcularon de la misma forma, pero que era previsible que ocurriera.
Speaker 1: El gobierno, una vez más, en estos mismos instantes que estamos hablando, aplica el manual de uso, el manual de instrucciones, entre otras cosas, desprestigiar a los estudiantes que protestan a través de los medios de comunicación que controlan. Y a ello hay que sumarle, como siempre, el temor entre quienes consideran. Me refiero a los estudiantes que ni están confundidos Ni son enemigos de Cuba ni del gobierno.
Speaker 2: Mira, yo creo que hay algo que que que es importante en esto. Muchas veces se acusa cualquier movimiento de disconformidad que surge de Cuba, de la acción de agentes foráneos, de influencias que llegan desde fuera. Creo que eso reduce la dignidad de las personas en Cuba, como si la gente en Cuba no tuviera necesidad e deseo e ansiedad de manifestarse y de protestar. Eso creo que devalúa a los propios cubanos quitándoles, eh, el sentido de su, de su dignidad, de su dignidad fundamentalmente. La otra cuestión es que, eh, en Cuba se ha dicho, se ha repetido y se ha practicado que la Universidad es para los revolucionarios. Es decir, que se supone que los jóvenes que estudian en la universidad son jóvenes revolucionarios y son los que han protagonizado esta protesta, que ha tenido diferentes manifestaciones. Grados más radicales, otros más dialogantes. En fin, ha habido, ha habido de todo. Mmm. Satanizar a esos jóvenes no es una estrategia que que sea la la más adecuada con respecto a a la búsqueda de una solución para este problema. Cuál va a ser la solución? Pues mira, no lo sé. Se están buscando alternativas, se están buscando alternativas, pero creo que que al final ese paquetazo se va a establecer porque no hay otra manera de resolver el problema. Y eso es lo triste. Y es que recuerdas que te dije al principio de la conversación que el tejido social cubano se había ido dilatando? Así es en estos. En estos años esto se ha ahuecado y sobre todo se han creado bolsones de pobreza, eh? Entre esos mismos jubilados que te hablaba hace unos minutos respecto a a mi novela que que ganan 2.000 $ y que muchas veces dependen de ese teléfono para tener comunicación con con sus familiares, porque es la única manera que tienen de encontrar esa supervivencia necesaria. Entonces es un problema de muy difícil solución por parte del Estado. Vamos a ver cómo evoluciona en los en los próximos días. Yo he ido siguiendo las noticias muy cautelosamente porque también, eh, ocurre algo, José, que es que es un mal de nuestra época y es la manipulación de la información. Esto y las fake news que uno tiene que tener mucho cuidado. El otro día por la mañana me levanto y cuando veo el teléfono la primera noticia que veo es que la FIFA le había quitado el Mundial de fútbol a los Estados Unidos, un reportaje organizado de una manera que tenía toda la pinta de ser creíble. Y bueno, por supuesto, fui a a contrastar la la información y vi que no era, que no era cierto. Entonces, eh? Estamos viviendo un momento en en que este fenómeno de la información se ha complicado muchísimo, que la última tribuna que publiqué en el periódico El País el domingo pasado, hablo de un proceso que ocurrió en un cierto lugar y cito la fuente de donde saqué esa información y cito que esa fuente se basó en otras dos fuentes aparentemente confiable, una Comisión de Naciones Unidas y otra de Amnistía Internacional para decir ese fenómeno que había ocurrido ahí, porque creo que hay que tener un respeto por las personas y nosotros que hemos practicado el periodismo durante tantos años, que venimos de una ética del del periodismo en el que sabemos que la responsabilidad es tan importante y que nuestra credibilidad depende de que seamos éticamente responsables. Creo que eso, con este fenómeno de las redes sociales, se ha diluido bastante y estamos en un momento muy raro de los procesos de circulación de la información en el mundo.
Speaker 1: Leonardo Padura Ha sido realmente un gusto escucharlo y hablar sobre la realidad cubana. Nuestra primera entrevista ocurrió casi diez años atrás. Yo espero con con con mucha sinceridad. Se lo digo de corazón, que no vuelvan a pasar otros diez años antes que volvamos a encontrarnos.
Speaker 2: Seguramente nos recuerdo que sí, que fue en la época, creo que eran los años finales de Radio Neverland, no?
Speaker 1: Así es, así es.
Speaker 2: Y aquella, aquella misión que estuvimos incluso allí en en Holanda. Yo estaba haciendo mi investigación para mi libro Herejes, Eh? Sí. Entonces pues, te agradezco mucho, José y. Y bueno, a tu disposición. Ya sabes, publico novela nueva en septiembre cuando te la lea si quieres, pues podemos conversar de nuestra nueva novela, así que.
José Zepeda Varas – Periodista de Radio Media Naranja y de Razones de la Palabra – Teléfono: 0031653348852 – Correo: zepedavaras@gmail.com – zepedajose@hotmail.com

