1280 portal turimiquire 2

DeVoCiOnal… El Portal del Señor…Billy Gran en contra de la Teología de la prosperidad y de la abolición del diezmo en el nuevo pacto de Dios… Vídeo

 

La “teoría de la prosperidad” es una doctrina religiosa controversial que afirma que la riqueza material y la salud física son siempre la voluntad de Dios para los creyentes, y que la fe, el discurso positivo y las donaciones a causas religiosas pueden aumentar la riqueza material. A menudo se considera una distorsión del evangelio, ya que algunos críticos argumentan que enfatiza demasiado los aspectos materiales sobre los espirituales y puede llevar a la codicia y al engaño. Billy Graham, conocido por su evangelización a nivel mundial, no promovió esta teología. Su enfoque se centró en la conversión a Jesucristo y la predicación del evangelio tradicional

El diezmo en la Biblia: ¿qué es y para quién es?

El diezmo es una práctica basada en la ley del Antiguo Testamento. Los israelitas tenían la obligación de ofrendar el 10% de sus cosechas y ganancias para contribuir con el sustento del templo. El diezmo se usaba también para sostener a los levitas (sacerdotes) y para ayudar a los necesitados.

images

El Diezmo

 

Los levitas: Los levitas eran miembros de la tribu de Leví en el Antiguo Israel, y se dedicaban al servicio del Tabernáculo y luego del Templo de Jerusalén. A diferencia de las otras tribus, los levitas no tenían herencia territorial, sino que se dedicaban a la adoración, los sacrificios, las ofrendas y otros servicios religiosos. Su sustento venía de las ofrendas que el pueblo de Israel presentaba en el Templo

El Nuevo Testamento no enfatiza el diezmo, pero sí habla sobre la importancia de ofrendar con regularidad parte de los recursos que Dios nos provee. Por eso, cada cristiano debe decidir delante de Dios la cantidad que ofrendará o si dará el diezmo.

images (1)

La iglesia debe usar las ofrendas y diezmos conforme a lo que dicen las Escrituras. Esto quiere decir que se usarán para la extensión del reino de Dios, para sostener a los obreros de Dios.

Pero la Biblia no establece que el diezmo deba ser exigido bajo el nuevo pacto.

En el Nuevo Testamento, se enfatiza la importancia de la generosidad y la alegría al dar, sin una obligación legal específica. El diezmo era un requisito bajo el Antiguo Pacto, pero bajo el Nuevo Pacto, Jesús dice que no es obligatorio porque él ya pagó por los pecados.

¿Cuál es la forma correcta de dar el diezmo según la Biblia?

Según 2 Corintios 9:7, el diezmo debe darse de manera voluntaria y con un corazón alegre, sin obligación o presión.

En varios apartes de la Biblia se menciona que el diezmo debe ser una prioridad, dándolo antes de cualquier otro gasto o compromiso financiero. La fe desempeña un papel importante al dar el diezmo.

En la Biblia, el diezmo, originalmente parte de la ley mosaica, era una práctica religiosa que obligaba a los israelitas a dar el 10% de sus cosechas y bienes para sostener el templo, a los levitas y a ayudar a los necesitados. Aunque el concepto de diezmo se mantiene en algunas iglesias cristianas, su interpretación y aplicación pueden generar controversias.

(Heb 8.13) Cuando Dios nos habla de un nuevo pacto es porque ha declarado viejo al primero; y a lo que esta viejo y anticuado, poco le falta para desaparecer.

(Heb 7.18) Así que el mandato anterior quedó cancelado porque era débil e inútil, pues la ley de Moisés no perfecciono nada, y en su lugar tenemos una esperanza mejor.

Heb 8.7 Si el primer pacto hubiera sido perfecto, no habría sido necesario un segundo pacto. Pero Dios encontró imperfecta a aquella gente. El Señor dice: Vendrán días en que haré un nuevo pacto con Israel y con Juda. Este pacto no será como el que hice con sus antepasados.

images (3)
El diezmo no es una transacción para bendición

Ga 3.10 Quienes ponen su confianza en la ley de Moisés, están bajo maldición, porque la escrit…

Somos bendecidos cuando damos diezmos y ofrendas

Él dijo: “Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probableme ahora en esto… si no os abriré las ventanas de los cielos y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde” (Malaquías 3:10).