
Colombia incrementó en un 9,54% el salario mínimo para 2025.
El Gobierno de Colombia incrementó por decreto en un 9,54% el salario mínimo que devengarán alrededor de 2500.000 de empleados en el 2025, informó el martes el presidente, Gustavo Petro, luego de que no se logró un acuerdo entre los gremios de empresarios y los sindicatos de trabajadores.
El monto del salario que regirá el próximo año será de 1.423.500 pesos mensuales (323,8 dólares), un aumento equivalente a 123.500 pesos (28,1 dólares).
Reuters
El gobierno fijó el salario mínimo 2025 por decreto este 24 de diciembre, tras diferencias irreconciliables entre gremios y sindicatos.
Pese a semanas de intensas negociaciones, las conversaciones para definir el salario mínimo del 2025 en Colombia terminaron en un callejón sin salida. Los gremios empresariales y las centrales obreras no lograron llegar a un acuerdo, lo que dejó al gobierno nacional con la responsabilidad de establecer el incremento mediante decreto presidencial.
En la última reunión extraordinaria, quedó claro que las diferencias eran insalvables. Mientras que las centrales obreras, lideradas por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), proponían un aumento del 12% que llevaría el salario mínimo a $1.45 millones, los gremios empresariales, como Acopi, plantearon inicialmente un incremento del 5,2%, ajustando el salario a $1.36 millones.
Ricardo Bonilla, exministro de Hacienda, había adelantado que un aumento superior al índice de inflación más el punto de productividad sería poco probable. Esto sugiere un ajuste cercano al 6,2%, lo que situaría el salario en $1.380.600. Otra posibilidad es un incremento de 6,96%, elevándolo a $1.390.480.
La falta de consenso reflejó la complejidad de las negociaciones. Mientras las centrales obreras argumentan que un aumento significativo es clave para garantizar el poder adquisitivo de los trabajadores, los gremios empresariales advierten sobre los efectos adversos de un alza excesiva en un contexto de desaceleración económica.
Los trabajadores esperan con ansias la decisión del gobierno, que podría marcar un precedente en las relaciones laborales del país. Este debate no solo afecta los bolsillos de millones de colombianos, sino que también lanza una pregunta crucial: ¿qué tan lejos estamos de alcanzar un equilibrio entre las necesidades de los empleados y las capacidades de los empresarios?
El Colombiano

